La experiencia de vuelo de los pasajeros con problemas movilidad o discapacidad, que dependen de una silla de ruedas, es en general deplorable. Esto porque las soluciones existentes obligan, necesariamente, a tomar al menos dos sillas de ruedas antes despegar: una al interior del aeropuerto y otra al interior del avión. Esta escala intermedia, entre el aeropuerto y el avión, parece no verse como un problema, pero para los afectados resulta en una experiencia restrictiva y humillante.

Para abordar este problema, dos estudiantes de los Emiratos Árabes Unidos han propuesto un nuevo tipo de silla de ruedas para viajes aéreos que evita que los pasajeros discapacitados tengan que cambiar de una silla a otra. Se trata de Amer Siddiqui y Ali Asgar Salim quienes fueron nombrados finalistas en los James Dyson Award 2018 por su ”Air Chair”, que se desliza por el pasillo de los asientos de avión estándar y permanece en el asiento del mismo durante todo el vuelo.

La Air Chair está diseñada de modo que se ajuste a las dimensiones del estrecho pasillo del avión (16.5 “) y se complemente con el asiento existente y sus características. Actúa en una relación simbiótica con el asiento existente, utiliza el cinturón de seguridad del avión, acomoda el espacio para la accesibilidad del chaleco salvavidas y también proporciona accesibilidad al entretenimiento en vuelo. En el aeropuerto, la silla se puede utilizar como cualquier silla de ruedas común, ya sea que se conduzca a través de un motor eléctrico o físicamente. También está diseñado para ser plegable, reduciendo su altura en un 64%. Al interior del avión, la Air Chair se adapta al asiento existente como un guante.

El mecanismo de bloqueo y el cinturón de seguridad restringen los movimientos y proporcionan estabilidad durante el vuelo. Las cerraduras se adhieren a la barra de metal debajo de la silla. Esta solución no requiere que el viajero abandone la silla y cambie los asientos.

Durante el proceso de creación, el diseño fue adaptado y cambiado varias veces para ajustarse exactamente a la operación en un avión Boeing 777-300. El diseño inicial incluía un asiento convertible que acomodaría la silla de ruedas en sí, pero esta solución requería la modificación del asiento del avión existente, lo que hace que la solución sea inverosímil.

”Al realizar una investigación, se nos ocurrió un diseño aproximado sobre cómo podríamos apilar una silla sobre la otra deslizándola horizontalmente. De ahí nació el primer prototipo de la Air Chair, el diseño inicial era una mitad inferior de la silla en forma de C, que permitía el ajuste horizontal en el asiento del avión. Pero surgieron otros desafíos que requerían un mecanismo de bloqueo, cinturón de seguridad e incorporación de chaleco salvavidas y muchos más.

El diseño se modificó aún más para adaptarse a todas estas características, que incluían un centro de gravedad más bajo y una parte delantera hueca en forma de v. Más tarde, el diseño se probó a través de FEA para un peso de 100 kg y se mantuvo bien con solo una desviación de 5 mm verticalmente. Este diseño fue refinado para hacer la silla de ruedas plegable y eléctrica que representa el modelo final.”, dijeron Amer Siddiqui y Ali Asgar Salim.

El siguiente paso para el proyecto es diseñar un modelo de trabajo. Una vez que esta parte sea exitosa, la ”Air Chair” estará lista para probarse como un prototipo en vuelos comerciales y, por lo tanto, se podrá ofrecer a los clientes y a la industria de las aerolíneas.