El estudio de diseño ruso Aotta ha desarrollado un sistema de paneles fonoabsorbentes, orgánicos y ligeros, hechos de cáscaras de cáñamo, que generalmente se desechan como un desperdicio inútil. Formadas pelando semillas enteras, las cáscaras son un recurso biodegradable y muy barato.

Los paneles de cáñamo son una membrana porosa natural que absorbe los reflejos del sonido, regula la humedad y la temperatura en los interiores, creando un espacio cómodo y sano para los oídos. En el proceso, los diseñadores conservan la forma de la materia prima natural original, creando un patrón de superficie único con un efecto visual y táctil inusual.

La composición de un aglomerante natural proporciona 100% de biodegradabilidad y es lo suficientemente estable como para un uso a largo plazo en el interior. Los paneles no son inflamables y tienen propiedades antifúngicas.