En Mouraria, un barrio de Lisboa que alguna vez fue considerado como un slum (barrio pobre) y que ahora atrae a una nueva generación interesada en explorar y descubrir la historia de la capital portuguesa, se encuentra este apartamento transformado por Arriba Arquitectos

El apartamento de 55 metros cuadrados sufrió muchas transformaciones a lo largo de los años que compartimentaron el espacio. La relación con la calle estaba poco explorada y las conexiones entre las áreas sociales y privadas eran ambiguas.

La intervención tuvo como objetivo abrir el área social a la calle, uniendo la sala de estar y la cocina en un gesto que ocupa toda la extensión de la fachada, protegiendo los dormitorios y permitiendo la calma o agitación en distintos momentos.

La preservación y restauración de materiales tradicionales, como la carpintería y el estucado, fueron una premisa del proyecto, cuyo objetivo era combinar sin problemas los elementos preexistentes y los nuevos.

Los espacios de circulación se redujeron a su dimensión mínima: una caja color grafito articula los diferentes espacio, abriendo o cerrando el área social, racionalizando la distribución a los espacios privados restantes. Esta nueva configuración, más flexible, permite la intimidad o el espacio abierto, como uno desee vivir.

vista de Mouraria desde el apartamento

planta antes de la intervención

planta después de la intervención