El lugar, el territorio y la naturaleza que se ocupan es de vital importancia para Selgas Cano, quienes diseñan esta vivienda en Madrid, España.

Es una parcela con una ligera pendiente, ocupada por encinas, olmos, fresnos, acacias, prunos, plátanos, pinos, aligustres y laureles. Todos nacidos naturalmente con la mediación de los pájaros que vienen de las parcelas vecinas. Todos ellos, con el perímetro de sus copas, están medidos y puestos en un plano.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Selgas Cano

Imagen cortesía de Selgas Cano © Selgas Cano

Le Corbusier decía que quería que el vacío, y a su vez patio, de La Tourette se poblara naturalmente de vegetación, por viento y pájaros. Le Corbusier dejó un vacío en su arquitectura para que lo poblara la naturaleza.
Este proyecto nace por oposición a esa idea: es la naturaleza la que nos deja un hueco y allí, y solo allí lo poblamos de algo que es arquitectura y por lo tanto artificial.
Se coincide con La Tourette en que nunca se ha buscado el camuflaje, ni la integración, ni nada orgánico. Es como es porque no puede ser de otra manera y se adapta tanto que es pura contradicción: en Italia algunos puentes de sus autopistas están pintados de azul cielo. Es un ingenuo camuflaje que sólo en muy ciertos días y muy ciertos momentos se cumple, pero en los días en que nos parece más hermoso es en aquellos en que se le ve el truco y es un azul opuesto al del fondo.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

La parcela está ya colmada por algo que interesa conservar y la única opción que queda es rellenar los intersticios sobrantes, restantes, entre los árboles que existen, de los que no se quiere tocar ni uno. Se ha impuesto respeto sobre ellos de modo maníaco.
La casa se aloja debajo de dos plataformas que buscan elevar las vistas por encima de la naturaleza hacia los cielos de poniente.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Abajo, las vistas de la casa son, a cambio, del arranque de la naturaleza. Las dos plataformas son el proyecto, la casa es un añadido bajo ellas. Las dos plataformas son cómodas, de pavimentos blandos de goma reciclada y colchonetas de plástico, para estar en ellas la mayor parte del tiempo –muy cerca de ellas, a todo su alrededor, se plantan árboles en los huecos que quedan- y se sube a ellas por una pequeña escalera-gárgola. Cada una es de un color y cada una está a una cota distinta para facilitar su acceso. Cada una corresponde a un tiempo interior de la casa y una no vale nada sin la otra.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Del espacio interior, se puede decir que surge por reacción del espacio trabajado como plataformas. La vista sigue siendo importante, se puede apreciar el espacio exterior desde el dormitorio, desde el espacio de trabajo, desde la sala de estar, junto a la chimenea.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Iwan Baan

Imagen cortesía de Selgas Cano © Iwan Baan

Es, por lo tanto, un proyecto que solo se vincula con el exterior. Las dos plataformas horizontales, bien horizontales, lo cultivan en genérica proximidad pero con una distancia metafórica en la que se encuentran la naturaleza inanimada, naturaleza reproducida o abstracta, reflejo a la vez de una tierra y un cielo, que se involucra con ambos y no pertenece a ninguno.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Iwan Baan

Imagen cortesía de Selgas Cano © Iwan Baan

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

Imagen cortesía de Selgas Cano © Pablo Zuloaga

En los huecos cercanos que quedaban se han plantado los siguientes árboles y plantas: 2 plátanos, 1 castaño de indias, 1 arce freemani, 1 liriodendro, 1 carpe, 4 tilos comunes, 4 pyrus chanticler, 2 robinias pseudoacacias, 10 aligustres, 3 lilos, 1 higuera negra, 1 higuera roja, 2 higueras napolitanas, 2 higueras gota de miel, 1 espiria, 3 celindas, 5 hierba luisa, 12 durillos, 3 boj, 11 adelfas, 15 madreselvas, 6 glicinias, 22 hiedras, 8 parras virgen, 17 jazminoides, 3 pasifloras, 8 bambúes, 5 coronillas, 25 romeros y 8 lavandas. Ahora la casa apenas se ve y con el tiempo se verá cada vez menos.

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Imagen cortesía de Selgas Cano © Richard Powers

Imagen cortesía de Selgas Cano © Selgas Cano

Imagen cortesía de Selgas Cano © Selgas Cano