En el marco del concurso “Odyssée des cabanes” que invita a artistas y arquitectos a construir un pabellón temporal en el parque Chaîne des parcs -ubicado en Drocourt, Francia- como un modo de reflexionar sobre su pasado industrial, el estudio holandés Atelier ARI ha diseñado un artefacto habitable que ofrece una reflexión sobre el paisaje postindustrial y un lugar para descansar, para que las familias se reúnan, para que los niños jueguen y para que todos se conecten con la naturaleza viéndola desde perspectivas diferentes.

El pabellón llamado ”Le voyeur” funciona como una torre de vigilancia invertida en un terreno declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en donde funcionó por muchos años la fábrica de carbón más grande de toda Europa.

Desde un espacio interior íntimo y cerrado, el objeto invita a enfocar muy lejos y observar el paisaje transformado de una manera diferente. Desde una cama elástica las personas pueden observar las islas ovaladas desde un punto bajo. A través de un gran espejo, los lagos artificiales y los antiguos montones de escoria del parque se pueden experimentar y ver desde arriba, haciendo que los visitantes del parque vean el interior de forma inesperada.

El espacio interior y las personas que se encuentran dentro de ”Le voyeur” se vuelven visibles desde lejos, ya que se reflejan sobre el suelo en el gran espejo ovalado. El paisaje diseñado con islas ovaladas es visible desde una perspectiva más alta, apareciendo inesperadamente espectacular. Las colinas circundantes y los antiguos montones de escoria de la zona minera también ofrecen nuevas vistas. Aunque esas colinas no son accesibles al público, ”Le voyeur” ofrece al visitante una forma alternativa de descubrir el paisaje de las islas desde una perspectiva revitalizada.

La forma redonda y las esquinas arqueadas del pabellón de 6 metros de altura hacen referencia a los edificios demolidos en el histórico paisaje minero. Las estructuras funcionales fueron diseñadas como ricas piezas arquitectónicas con especial atención al detalle y la artesanía. A su vez, ”Le voyeur” crea un enlace con estas hermosas instalaciones desaparecidas que ya no sirven a su propósito anterior.

El pabellón está hecho de una estructura de madera contrachapada que está inclinada en la parte superior. En el plano inclinado, un espejo ovalado de aluminio se coloca en un ángulo tal que el paisaje solo se puede ver desde el interior del pabellón.