La estudiante china Baohan Jiang se ha graduado del Máster en diseño de producto de la Royal College of Art con una colección de indumentaria deconstruida que alienta a sus usuarios a reconsiderar cómo estructuran y experimentan el concepto de tiempo.

Se trata de un espejo y seis prendas de vestir que forman la colección ”The moment” o ”El momento”. Estas incluyen un cuello de camisa alargado, dos guantes blancos, una manga doble con puños, una prenda delgada como un traje y un chaleco forrado con bolas de plástico. La diseñadora utiliza estos objetos para explicar su comprensión del tiempo como una serie de experiencias físicas en lugar de tiempo lineal. Este concepto alternativo del tiempo al que Jiang se refiere como “tiempo vivido” es una respuesta a la “crisis del tiempo” en la vida contemporánea: la presión de los estilos de vida acelerados.

“Durante varias investigaciones y entrevistas que realicé, encontré que muchos ciudadanos se sienten bajo la presión del tiempo: siempre sienten que se les está apresurando y se quejan de la escasez de tiempo”, asegura Baohan Jiang.

Baohan Jiang espera que el vestuario pueda ayudar a reemplazar la pregunta diaria: “¿Qué me pongo hoy?” con “¿Cómo debería pasar mi tiempo hoy?”, sugiriendo que podemos elegir cómo experimentamos nuestro tiempo al igual que elegimos nuestra ropa.

Describiéndose a sí misma como una “entrenadora del tiempo”, la graduada llevó a cabo una serie de talleres en los que utilizó el vestuario y sus contenidos como accesorios para ayudar a las personas a comprender la realidad del “tiempo vivido”. Invitó a las personas a elegir una prenda y luego la usaron en un espacio público durante las horas punta de los viajes en metro.

Cada prenda de vestir representa un “momento” corporal diferente que ocurre durante el viaje diario al trabajo, alentando al usuario a concentrarse en su propia presencia física en lugar de lo que está sucediendo a su alrededor.

El cuello alargado de la camisa representa el contacto visual. Ocultando la cara del usuario, solo pueden ver si levantan el cuello y escudriñan a través de un agujero integrado. Esto tiene como objetivo hacer que los usuarios sean más conscientes de su propio estado evitando el contacto visual con los demás.

Un guante representa la acción de bostezar. Se cose un gran agujero en el centro para imitar la respiración que queda después de que la gente bosteza con la mano cubriéndose la boca. El otro guante representa las diversas formas en que la gente sostiene sus brazos cuando descansa en tránsito. Al coser la punta del dedo índice y el pulgar juntos, Jiang intenta imitar el gesto de juntar una mano sobre la otra muñeca.

La prenda con forma de chaleco, forrada con pequeñas bolas de plástico, está diseñada para intensificar el impacto de los pequeños roces que se producen cuando las personas se apresuran una detrás de la otra.

La manga de la camisa con un puño adicional unido al antebrazo está diseñada para enfatizar la acción de unir los brazos con alguien, mientras que la prenda tipo traje de baño pretende representar un estado de vestimenta limpio para resaltar cómo se viste la gente cada día.

Además de hacer y coser cada uno de los elementos de la ropa, Jiang también construyó el armario a mano, cortando y soldando piezas metálicas.