Los diseñadores italianos Anna Citelli y Raoul Bretzel son los responsables de Capsula Mundi, un sistema de entierro para difuntos que examina el papel de los diseñadores en nuestra sociedad. Capsula Mundi es un proyecto cultural y de amplia base, que prevé un enfoque diferente de la forma en que pensamos sobre la muerte. Es una cápsula con forma de huevo, una forma antigua y perfecta, hecha de material biodegradable, donde nuestros seres queridos fallecidos se colocan para el entierro.

Las cenizas se guardarán en pequeñas urnas con forma de huevo, mientras que los cuerpos se depositarán en posición fetal en cápsulas más grandes. La capsula será enterrada como una semilla en la tierra. Un árbol, elegido en la vida por el difunto, se plantará sobre él, lo cubrirá de raíces y servirá como un memorial de su vida y como un legado para la posteridad y el futuro de nuestro planeta. La familia y los amigos continuarán cuidando el árbol a medida que crece. Los cementerios adquirirán una nueva apariencia y, en lugar del frío paisaje gris que vemos hoy, se convertirán en bosques optimistas, bosques sagrados.

”En una cultura alejada de la naturaleza, sobrecargada con objetos para las necesidades de la vida diaria y centrada en la juventud, la muerte a menudo se trata como un tabú. Creemos que este pasaje inevitable, tan significativo, no es el final, sino el comienzo de un camino de regreso a la naturaleza. Inspirados por estas reflexiones, decidimos rediseñar el ataúd, un objeto totalmente excluido del mundo del diseño, utilizando materiales ecológicos y símbolos de la vida laicos y universales, como el huevo y el árbol.” explicaron Anna y Raoul.

Capsula Mundi quiere enfatizar que somos parte del ciclo de transformación de la Naturaleza. Este concepto universal va más allá de las tradiciones culturales y religiosas. Sólo un árbol, un símbolo de la conexión entre el cielo y la tierra, marcará el lugar de descanso del difunto. A medida que se plante árbol tras árbol, el cementerio se convertirá en un bosque, libre de los motivos arquitectónicos que definen los paisajes conmemorativos de hoy. El cementerio se transformará en un lugar de naturaleza, donde las familias pueden pasear y aprender sobre el mundo natural, donde las comunidades se unen para  cuidar los árboles y, por supuesto, recordar a sus muertos.