Almudena y Jordi querían una casa de un solo piso. Tienen dos hijos pequeños y muchas aficiones, como la música, las manualidades y la cocina. Para ellos, la idea de una vivienda es que los miembros de la familia puedan compartir el máximo tiempo posible juntos, independientemente de la zona de la casa en la que cada uno se encuentre. Por eso, en esta casa diseñada para ellos cerca de los viñedos de Baix Penedès, en Cataluña, España, surge la idea de organizar la vivienda a partir de una serie de recorridos que siempre se articulan desde el patio interior, como eje central de la casa.

El volumen diseñado por el estudio Jesús Perales Arquitecte se trabaja a partir de las formas irregulares del solar y de manera que permita contemplar el paisaje de viñas del Baix Penedès y reservando cierta privacidad.

En la casa de una sola planta, y casi sin pasillos, las habitaciones están simplemente organizadas en secuencia, rodeando un patio con forma de diamante en el centro. La idea es que los residentes siempre puedan saber dónde se encuentran los demás en la casa, sin estar necesariamente en la misma habitación.

“No importa si estás preparando la cena mientras los niños están haciendo sus tareas, siempre tienes la sensación de que el resto de la familia está contigo”.

La casa fue construida con materiales simples que quedan expuestos en todas partes. Las losas de hormigón forman los pisos y el techo, mientras que las paredes están hechas de ladrillo rojo por dentro y por fuera. Las habitaciones por su parte, varían en forma y proporción. El espacio más grande y más alto es la sala de estar familiar, que está orientada al sur, por lo que es la habitación más luminosa de la casa.

El techo se inclina hacia arriba para crear un techo alto en esta habitación, aunque las vigas de madera se extienden por encima en un área, lo que indica la ubicación de un posible entresuelo futuro. Esta habitación se superpone con la cocina y el comedor, un gran espacio que está doblado en dos mitades para que envuelva firmemente el patio. Ambos lados cuentan con ventanales de piso a techo, por lo que están conectados visualmente en todo momento.

La única parte de la casa que funciona como un corredor es el espacio que conecta las tres habitaciones. Esta área cuenta con un gran escritorio incorporado con una ventana que da al patio, por lo que funciona como un estudio de generosas proporciones.

Muchas de las habitaciones cuentan con grandes ventanas o puertas de vidrio, para que los residentes puedan disfrutar de las vistas del paisaje de los viñedos desde cualquier lugar de la casa que está escasamente amoblada con piezas sencillas, pero funcionales. Por ejemplo, el soporte de televisión en la sala de estar está hecho de ladrillos pintados, mientras que la mesa del comedor está hecha de madera recuperada.

planta general