Diseñada para interactuar con el exterior a través de varias terrazas, ”Casa Altanera” de TAC – Taller Alberto Calleja está emplazada en un área de reforestación de Puerto Escondido, en Oaxaca, México. Se trata de una residencia unifamiliar de 380 metros cuadrados contenida en una palapa, una construcción de lados abiertos en el borde del lote, rematada con un techo de paja de hojas de palma secas, y tres módulos en donde se distribuye todo el programa.

El estudio liderado por el arquitecto venezolano Alberto Calleja ha dividido las funciones de la casa en tres volúmenes individuales, distribuidos entre la palapa, que contiene las áreas sociales, y dos módulos que interactúan de forma independiente, resolviendo un programa de áreas para un dormitorio principal para dos personas y cuatro secundarias, habitaciones para ocho personas, que incluyen áreas de servicio individuales y compartidas. Un camino exterior de madera conecta los tres volúmenes, guiando a los residentes a través de la extensa vegetación del terreno.

En uno de los límites del terreno, la palapa incluye el comedor, la cocina, la sala de estar, la terraza y la piscina, todos unidos en un espacio común. Cada uno de ellos se despliega desde su fachada móvil de puertas de madera, resolviendo las relaciones climáticas de manera independiente y sostenible.

La conexión más íntima y contemplativa ocurre en los volúmenes de hormigón y madera que contienen las habitaciones, lo que sugiere un lugar seguro y protegido, en el que cada habitante define individualmente el tipo de vínculo con su exterior inmediato.