En el contexto de un entorno naturalmente inconexo y fragmentado en el área rural de Ponte de Lima, Portugal, la ”Casa de Gafarim”, proyectada por el estudio de Tiago do Vale, ofrece a la calle un volumen monolítico, opaco y neutro, recordando los volúmenes paralelepipédicos y macizos de la arquitectura popular de Miño y ajústandose a la escala circundante. Se trata de un proyecto que está en tenso diálogo entre principios vernaculares y un entendimiento más abstrato de la forma, el lugar y el paisaje.

”Esta simplicidad en las formas y en los detalles le permite aparecer con autonomía en el entorno -un objeto suelto entre objetos sueltos- y distinguirse de los decorativismos post-rurales que son la regla general del paisaje portugués de hoy.” asegura Tiago do Vale.

El silencio que expresa la fachada a la calle se contrasta con el tratamiento del espacio interior, abierto hacia el terreno, hacia el paisaje más remoto, y generoso en altura.

La entrada es un largo momento de transición y es, en sí misma, un lugar. Evolucionando de un espacio de llegada exterior a su prolongación interior, de la sombra a la luz, de lo opaco a lo transparente, este progresivo contraste es una importante representación de las duplicidades y contradicciones que son el tema de este proyecto.

Después de la secuencia de acceso, comprimida y condicionada, el espacio se descomprime en un volumen amplio de doble altura que contiene el programa social de la casa, reuniendo sala, cocina y comedor bajo un solo techo, mimetizando un tipo de organización de antaño. Este espacio incorpora el terreno y el magnífico paisaje de Miño a través de una generosa superficie vidriada.

Aunque este espacio posea una gran transparencia, su orientación noreste permite una relación controlada con la luz natural, bañándose con la luz del amanecer reflejada por el espejo de agua por la mañana, y al final de la tarde por la luz del atardecer que se filtra a través de un medio piso superior, animando la arquitectura a lo largo del día y a lo largo del año.

Sin divisiones extrictas, la zona privada de la casa se desarrolla con autonomía, volviéndose todas las habitaciones al sureste. Ahí, un pequeño patio interior sirve tanto a la habitación principal como a las dos instalaciones sanitarias. Este patio es un artificio que permite crear un lugar que, estando formalmente dentro de la casa, está simbólicamente separado.

”Entre las referencias vernaculares y la contemporaneidad, entre el volumen ciego y el plano abierto, la ”Casa de Gafarim” es una propuesta de contradicciones, oposiciones y provocaciones resumidas en una estructura de naturaleza simple y pragmática.” agregó Tiago do Vale Arquitectos en un comunicado.

planta baja

planta alta