Con el objetivo de crear un lugar de encuentro y debate para introducir la economía circular en el área metropolitana de Lille, en Francia, la Metrópolis de Lille (MEL) ha encargado al arquitecto español Carlos Arroyo el diseño del primer certificado como Cradle to Cralde (un proceso que no contempla la producción de residuos) en Francia. La ”Casa del Proyecto” (Maison du Projet) contó con la colaboración del equipo local Eoka y la elección de su emplazamiento obedece a un plan de regeneración urbana impuesto por la política urbana.

”Tras el cierre de los complejos fabriles de Roubaix, MEL decide poner en marcha un plan de regeneración urbana para una zona de aproximadamente 1.000 hectáreas, a completar en 10 años, introduciendo actividades productivas, culturales y residenciales alrededor de la idea de economía circular, en la que no existe el concepto de residuo.”, comentó Carlos Arroyo Arquitectos.

La Maison du Projet de La Lainière de Roubaix, tiene una doble función; por una parte, será el centro operativo para el proyecto, con sus oficinas, espacios de reunión y sala polivalente, para los futuros concursos, exposiciones, presentaciones y talleres que ayuden a materializar este innovador concepto económico, social y ambiental; por otra parte tiene una misión ejemplificadora, demostrar que se puede construir un edificio siguiendo los principios de la economía circular, dentro de un presupuesto normal para un edificio público.

”La función del edificio como foro de debate sobre la economía circular, y a la vez como ejemplo de arquitectura integrada en la misma, enfatiza la necesidad de construir paso a paso una cultura nueva que nos permita enfrentarnos a los retos medioambientales de las próximas décadas.”, agrega  Carlos Arroyo Arquitectos.

Siguiendo los principios del Cradle to Cradle (C2C), la construcción se hizo de modo que los materiales pudiesen ser reutilizados, distinguiendo los tecnológicos -atornillados y en superficie para poder reutilizarlos fácilmente- y los biológicos -sin químicos añadidos para su posible reincorporación inocua a la naturaleza. No hubo ningún tipo de movimiento de tierras, cimentando mediante pilotes metálicos hincados recuperables. Toda la estructura y fachada puede ser desensamblada y reensamblada para su posible reutilización.

El edificio está construido mediante una estructura en forma de panal de abeja cuya fachada retroiluminada recuerda a las antiguas construcciones fabriles. Esta estructura genera dos tipos de espacio claramente diferenciados: los alveolos en fachada que albergan programas rígidos como oficinas, baños, cocina, etc, en su parte inferior; mientras que los alveolos superiores actúan como almacenes, cuartos de instalaciones, etc.

Tras los alveolos se abre un gran Hall de uso flexible que permite acoger casi cualquier tipo de actividad y cuyos usos vienen facilitados por una colección de muebles móviles que equipan el espacio: Una gran escalera, una serie de lámparas tubulares, una oficina portátil que dota al espacio de electricidad e iluminación, una estructura inflable que se despliega en pocos minutos, una cocina enchufable con ruedas o un ropero.

La configuración del edificio facilita su calefacción estableciendo diversos grados de confort térmico. Uno de los alveolos superiores aloja una tolva de pellets que alimenta la caldera de biomasa. Los alveolos, de menores dimensiones, son calefactados mediante la caldera mientras que el gran hall acumula el calor en invierno con una cubierta de policarbonato que hace las veces de invernadero mientras que en verano genera corrientes cruzadas con un sistema de compuertas en fachada. Además, parte de la energía del edificio proviene de los paneles térmicos y fotovoltaicos en cubierta.

La fachada principal del edificio, compuesta por una serie de lamas que protegen al edificio de la insolación directa al sur, se ven interrumpidas por 3 grandes chimeneas negras. Se trata de 3 inodoros secos que eliminan el uso de agua en el saneamiento del edificio generando un ciclo de compostaje. Las columnas negras calentadas por el sol facilitan la evaporación de los residuos líquidos a través de la turbina superior de la chimenea. Estos elementos en fachada son un manifiesto eco-monumental del compromiso del edificio con el medioambiente.

Por otra parte, el edificio está equipado con un sistema de recogida y almacenamiento de aguas pluviales alojado en uno de los alveolos superiores. El sistema está compuesto por dos barriles reciclados y un filtro. En caso de exceso lleva el agua a un lago creado junto al edificio. El agua tras ser filtrada permite su uso para el mantenimiento y jardinería del edificio.