En un bosque del estado de Washington, en Estados Unidos, se ubica esta casa de vacaciones diseñada por Olson Kunding que equilibra contención y exposición. La Casa Maxon demuestra cómo un programa y presupuesto acotado pueden conducir a soluciones de diseño convincentes que crean amplitud en vez de hacinamiento. La casa de 300 metros cuadrados conecta a los miembros de la familia entre sí, así como al paisaje boscoso que la rodea.

“La Casa Maxon se emplaza en el lugar perfecto para lograr el equilibrio que siempre buscamos en las residencias unifamiliares entre refugio y exposición frente al paisaje. En este equilibrio, tanto el bosque como las vistas hacia el valle han sido nuestros aliados principales”. dijo el director de diseño y co-fundador de Olson Kunding, Tom Kundig.

Ubicada en un terreno de 21 acres densamente arbolado, la casa se alza sobre un acantilado con amplias vistas del valle del río Tolt. El diseño convirtió las limitaciones inherentes del terreno en oportunidades, como la fuerte pendiente que atraviesa el lote, lo que inspiró el diseño en voladizo de la casa. La planta de piso larga y rectangular resultante maximiza las vistas fugadas hacia el oeste del valle.

“Cuando estás en cualquier habitación, la idea es sentir los cuatro lados de la tierra”. agregó Tom Kunding.

Una rampa de acero corten desgastado comienza la secuencia de entrada dramática que culmina en el acero masivo pivotante de la puerta delantera. Una pared de ventanas de altura completa en la sala de estar principal enmarca los altos abetos más allá, al tiempo que contrarresta la horizontalidad de la planta general. Los materiales interiores nobles y sencillos, como el hormigón y la madera contrachapada, se despliegan en todo el interior de la casa.