El siguiente trabajo, a cargo del arquitecto español Joaquín Alvado, es un trabajo que reflexiona sobre la relación entre arquitectura y agua. Consiste en obra construida, proyecto y escritos que describen los contextos de las urbanizaciones de vivienda familiar con el agua. Se investiga sobre el concepto de piscina privada y su relación con lo construido en los contextos de baja densidad. Es una reflexión que se debe hacer en un contexto como el Levante español para conseguir un giro hacia una arquitectura sostenible.

© David Frutos

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1. Deshacer límites con la ciudad
La ciudad se introduce en la arquitectura, la calle se transforma en rampa y agua. La arquitectura se retuerce buscando la naturaleza, mira a las montañas de Orihuela, se asoma por encima de sus limitaciones. Resulta extraña pero difícil de recomponer en sus límites; es ciudad, pero también paisaje; es espacio privado, pero también se apodera del espacio público de la calle. Lo construido se refleja y fragmenta con el uso de los vidrios reflex en las carpinterías de acero.

© David Frutos

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2. Tres personalidades y un ámbito
Se proponen, formalmente, tres cuerpos independientes que se funden en un único proyecto. Cada cuerpo tiene su personalidad, su privacidad. Los encuentros entre las piezas se realizan horizontal y verticalmente a través de escaleras, puente “Y” y dobles alturas, propiciando las relaciones inesperadas y las buscadas. Espacios de reunión, semiprivados y privados se entrelazan como en el acto de vivir.

Planta

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Planta

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3. Piscina dentro de K
La piscina nos acompaña en el acceso; es el corazón del proyecto, perfora y hace vibrar el espacio en su entorno. Nadar a través de la casa, atravesar el puente “Y”, iluminar y humedecer la arquitectura de K. El agua rehace la definición de vivienda, no es una casa con piscina: es casa y es piscina. Los reflejos, brillos y tonalidades son los materiales de construcción del espacio interior. La piscina no es algo esencial en K sino que es K.

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4. Puente como acceso
El acceso se produce a través de un puente sobre la piscina. El puente, de acero y vidrio, actúa como unión entre los programas de la vivienda. En forma de “Y” se desdobla en un elemento horizontal y otro inclinado (escalera). Es una estructura de unión indeterminada que hace y deshace el programa de la planta baja. Las transiciones en el interior se producen flotando sobre la piscina naranja.

© David Frutos

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5. Entender el solar como un volumen

No se quiso trabajar el proyecto sobre metros cuadrados, se trabaja con atmósferas al entender el solar como un volumen. Se buscó, durante todo el proceso, encontrar entornos, ambientes, vivencias temporales, experiencias. Entrar, salir, acceder, levantarse, mañana, noche, comer, bañarse; se suceden entre el dentro y fuera, entre lo construido y el exterior. Éste ha sido uno de nuestros grandes logros.

© David Frutos

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6. Investigación estructural y constructiva
Flotar, tensar, apoyarse, unir; son palabras que surgían a la vez que se pensaba cómo resolver las cuestiones técnicas. La forma existe pero hay que encontrarla en esos procesos, es desconocida pero está ahí. El punto de inflexión es el trabajo multidisciplinar. El resultado es una aproximación que intenta medir un programa y medirse con la ciudad.

© David Frutos

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