La región de Galicia, en España, produce alrededor de 300.000 toneladas de mejillones solo para la industria de conservas, por año. Gran parte de los desechos generados por este proceso se envían simplemente a vertederos o se tiran al mar, lo que genera costos significativos y riesgos para la salud que afectan a la salud humana y al medio ambiente por igual. Como un modo de frenar este desperdicio, la diseñadora portuguesa Catarina Pacheco ha trabajado con Abonomar, la única empresa en Galicia que recicla conchas marinas, para crear un sistema de pavimento modular para uso temporal en eventos en la playa, hecho de mejillones reciclados.

”Actualmente, el subproducto de los mejillones se somete a un proceso de tratamiento térmico simple y eficiente que limpia y esteriliza las conchas. Luego se convierten en un producto de alimentación para pollos, pero existe un interés por encontrar otras aplicaciones, ya que no hay soluciones sistemáticas para la reutilización de las conchas desechadas.” explica Catarina Pacheco.

Para llegar a la aplicación del sistema de pavimento llamada ”MEX”, Catarina ha examinado las propiedades de las conchas marinas: su resistencia al calor, rigidez, dureza, resistencia a la compresión, flexibilidad e impacto.

”Como mi objetivo era trabajar con este material como un agregado, probé aglomerantes industriales con procedencia de plantas, alimentos o mar. Se hicieron docenas de pruebas de materiales mezclando diferentes cantidades de conchas y aglutinantes, y algunas de estas mezclas se expusieron al fuego, agua, líquidos, fuerzas mecánicas y una máquina de lijado.” agregó Catarina, quién se graduó con un Master en Diseño de Productos en Ecal

La biorresina, que produjo los mejores resultados, es un aglutinante biodegradable que funciona como un material de fundición y se puede moldear de diferentes maneras, aprovechando sus propiedades y cualidades visuales.

Este producto apunta a restaurar el ciclo de la materia prima, trayendo las conchas al paisaje urbano-marino, resultando en un sistema de pavimento modular para uso temporal en eventos en la playa, como campeonatos de surf, torneos de voleibol, festivales de música, que colocan infraestructuras.

Teniendo esto en cuenta, se diseñó un sistema de ensamblaje fácil para que los bloques se puedan configurar en poco tiempo. Después de ser utilizados, los bloques de pavimento pueden permanecer en el paisaje, ser reutilizados como estabilizadores de dunas y mezclarse con la naturaleza a lo largo del tiempo. A medida que envejece, el material aprovecha su resistencia al impacto, rigidez y cualidades visuales, volviéndose más áspero y hermoso con el tiempo.

Catarina Pacheco