Vallas de acero tubular, tableros de madera contrachapada y listones de pino fueron los recursos materiales con los que contó un grupo de vecinos del barrio la Almáciga, en Santiago de Compostela, España, para crear un kit de autogestión vecinal orientados a replantear el espacio común a través de pequeñas acciones colaborativas. Se trató de una serie de ejercicios de acción participativa, liderados por el estudio local Cenlitrosmetrocadrado, orientados a replantear el espacio común a través de pequeñas acciones colaborativas.

El objetivo de estas acciones enmarcadas dentro del proyecto ”Qué hace un creador en mi barrio?” fue dotar a los vecinos de una metodología de trabajo que les permitiera dar respuesta a las pequeñas necesidades del barrio mediante mini intervenciones de carácter creativo, que pudieran ser producidas por ellos mismos mediante el empleo de medios y recursos limitados.

Durante el proceso de diseño se planteó un sistema sencillo, flexible, capaz de crecer y adaptarse a nuevos usos y contextos basado en la utilización de la valla de obra como hilo conductor. De la relación de este elemento con materiales auxiliares de bajo costo surgen sencillas piezas de equipamiento que resuelven necesidades puntuales dentro de acciones comunitarias de mayor tamaño como reuniones asambleas o meriendas vecinales.

La reinterpretación de la valla de obra, a mayores de las cualidades estructurales también ofrece un juego de contraste semántico. Un icono urbano siempre asociado a una imagen de límite y prohibición, en este contexto adopta un nuevo rol que niega el carácter y la función original.