En Valencia, España, Clap Studio se ha encargado de organizar y diseñar el interior de La Fábrica de Ideas, una empresa dedicada a crear y organizar diferentes eventos en la ciudad. Después de diferentes workshops realizados junto con los diez socios que forman esta empresa, Clap identificó las necesidades que debía atender el espacio. Estas necesidades corresponde a encontrar un equilibrio entre el trabajo y el descanso, disponer de un gran área donde puedan realizar reuniones de formas más informal y diferentes espacios donde el trabajo en equipo sea el protagonista.

Con estos puntos como premisa y después de realizar los diferentes workshops, Clap inició el proceso de diseño sin olvidar cuatro ideas claves: comodidad, trabajo en equipo, descanso y juego.

El estudio trabajó junto al cliente para conseguir mantener un balance óptimo entre el trabajo y el descanso en el espacio. El objetivo principal fue crear una nueva experiencia de trabajo en la cual existiera un espacio adaptado a cada momento.

El interior de 300 metros cuadrados se divide en dos zonas mediante un muro de carga. Aprovechando esta división estructural, la planta a intervenir se divide en una zona de descanso y otra zona de trabajo que dispone de una mayor iluminación natural. Esta diferenciación de espacios se enfatiza mediante los materiales de revestimiento y sus tonalidades.

En la zona de descanso cada detalle está pensado para conseguir desconectar y relajar a los empleados a través del uso de materiales y tonos fríos. En este proyecto el suelo se convierte en un indicador principal de cada zona, otorgándole personalidad y carácter a través de su materialidad y tonalidad. De este modo, los espacios informales son identificados con un pavimento de concreto acabado con pintura epóxica mientras que el área de trabajo más formal se identifica con un piso de madera.

En la segunda zona el protagonista es el trabajo en equipo fomentado a través de materiales más cálidos y espacios polivalentes. La zona de trabajo dispone dos despachos pegados a fachada separados entre sí por una puerta corredera que conecta y convierte ambos despachos en sala de reuniones.

El espacio abierto situado dentro del área de trabajo se diseña como espacio co-working con mobiliario de descanso perimetral y una pequeña esquina en forma de caseta para el café. Por otra parte, dos salas interiores, diseñadas para ser oficinas individuales temporales, disponen de tabiques de policarbonato traslúcido que aportan privacidad y permiten, al mismo tiempo, el paso de luz natural.