En el marco de la Minsk Design Week 2019, Bielorrusia, Clap Studio ha diseñado la instalación principal del evento que fue construida por voluntarios de la propia ciudad.

Para el diseño de esta instalación, el estudio valenciano fundado por Jordi Iranzo y Àngela Montagud, parte de la historia de Minsk, una ciudad que durante la segunda guerra mundial fue devastada. Las bombas destruyeron el 80% de los edificios y la ciudad no se reconstruyó hasta la década de 1950. Es por ello que la población de esta ciudad recuerda estos tiempos como algo desagradable e incluso muchos de ellos prefieren no hablar sobre ello.

Basándose en la definición de ”popularización”, temática propuesta por la organización, Clap con la colaboración de Wei Lesley quiso acercar este tema tabú a la sociedad actual de Minsk de forma sencilla y comprensible. El objetivo de Clap era crear una instalación para que la sociedad no olvide los hechos ni las víctimas.

Para el diseño ”Mist”, el estudio parte de un volumen geométrico que representa de forma conceptual el volumen de un edificio. Se imaginan que las bombas caen sobre él destruyéndolo, generando nuevas aperturas y nuevos volúmenes. De manera ingeniosa estas nuevas aperturas resultan en una entrada y un mirador. La destrucción deja paso a la función generando gradas, escaleras y asientos. Desde el interior la vida se abre paso en forma de árbol llegando a sobrepasar la altura de la propia instalación.

Mist es el recuerdo borroso pero latente de todos esos edificios que fueron destruidos en la guerra y que no pudieron ser habitados de nuevo. Es en definitiva un memorial para la ciudad de Minsk que al mismo tiempo sirve como espacio donde el pueblo puede reunirse, evadirse y encontrar la paz.