La Unión Europea pretende reducir el uso de energía en un 20% para 2020 y uno de los mayores obstáculos para lograrlo es reducir la energía utilizada por la industria de la construcción, ya que ella consume, actualmente, el 40% de la energía generada. Frente a este contexto, un equipo de investigadores ingleses y franceses han elevado el Cob -un material de construcción natural hecho de tierra, agua, material orgánico fibroso y, a veces, cal- a estándares contemporáneos, ya que lo ven como una opción ecológica para la construcción de hogares.

El equipo, dirigido por Steve Goodhew de la Universidad de Plymouth, Inglaterra, ha creado una nueva versión del Cob: un material de construcción que fue utilizado durante siglos en el suroeste de Inglaterra, Gales y el norte de Francia. La nueva versión tiene una mayor capacidad para atrapar el calor, lo que significa que cumple con los estándares térmicos actuales para la arquitectura. En un guiño a las raíces del material, lo han llamado CobBauge, una amalgama de sus nombres franceses e ingleses.

Según las investigaciones, las construcciones de Cob tendrían menos necesidad de calefacción. Para crear CobBauge, los investigadores unieron dos calidades de material: una versión densa para la pared exterior y una versión más liviana para aislamiento.

”Debido a que no necesita ser tratado térmicamente y está hecho de suelo tierra del sitio de la construcción, el Cob presenta una oportunidad para construir de manera más sostenible, con menos emisiones de carbono y desechos de construcción y con CobBauge, los usuarios tendrían menos necesidad de calefacción que en un edificio tradicional.” aseguró Steve Goodhew.

La Unión Europea calcula que la mitad del consumo de energía en la región proviene de la calefacción y el enfriamiento de las casas, una cifra que pretende reducir para cumplir sus objetivos climáticos.

“Lo que estamos haciendo es tomar un material vernáculo robusto y actualizarlo”, agregó Steve Goodhew. “Si bien lo que hemos logrado es sin duda una interpretación moderna del Cob, esperamos que satisfaga tanto a los tradicionalistas como a aquellos que buscan un material de alta tecnología y eficiencia energética. Como resultado de esta investigación, podemos decir que no hay ninguna razón por la que no se pueda usar el Cob para construir casas modernas que cumplan con los últimos estándares”.

El siguiente paso de The CobBauge project será la casa de pruebas con el material. Esperan crear al menos dos, uno a cada lado del Canal de la Mancha.

”Aquí estudiaremos edificios CobBauge reales, sujetos a condiciones ambientales reales durante un período prolongado para investigar el rendimiento térmico in situ, la humedad, las partículas, la presencia de compuestos orgánicos volátiles (VOC) y el uso de energía relacionado”, dijo el investigador Jim Carfrae, quien dio una conferencia en un edificio ambiental en la Universidad de Plymouth.