Después de un siglo en desuso, Coca-Cola vuelve a presentar su icónica botella de vidrio Hutchinson y lo hace con una familia de mix envasados en la misma botella que vio nacer a la marca en 1894.

“Queríamos lanzar una forma de vidrio especial para no solo delinear la nueva gama de la Coca-Cola clásica, sino también para evocar la esencia de las raíces de la mixología”, dijo Krista Webb Carney, directora de capacidad de pensamiento de diseño en Coca-Cola.

Para desarrollar una nueva imagen de marca, Coca-Cola trabajó con la agencia de branding Dragon Rouge para diseñar una identidad visual para las cuatro botellas de la serie: ahumado, picante, herbal y amaderado.

Optaron por la estética retro de la botella de Hutchinson sobre la botella de contorno más conocida y curvilínea, introducida por primera vez en 1916, como un guiño a la herencia de la marca.

“Trabajando en estrecha colaboración con la agencia creativa, Dragon Rouge, volvimos a nuestros extensos archivos y usamos la botella de Hutchinson como nuestra inspiración, una forma icónica de botella que es anterior a la botella de contorno”, dijo Krista Webb Carney.

La nueva gama, destinados a utilizarse con licores oscuros como el whisky y el ron oscuro, se presentan en botellas con una etiqueta blanca. Cada botella tiene su propio esquema de color a medida para la tapa, el sello y las letras. El sabor a madera es amarillo-marrón, picante es rojo, herbáceo es verde y el ahumado es púrpura.

En la etiqueta también se encuentra el logotipo de Coca-Cola y la información del producto, impresa en letra mayúscula, sans-serif, que apunta a “reflejar la experiencia y el oficio del mixólogo contemporáneo”.