Los estudios ecuatorianos Al Borde y Taller General han unido sus destrezas y las de un grupo de colaboradores locales para darle una segunda vida a una estructura emplazada en la costa noreste de Ecuador que ahora cumple la función de comedor para la Comunidad de Guadurnal.

El proyecto se desencadena al unir fuerzas con la institución mexicana Infonavit. En 2016, para la Conferencia Mundial de ONU Hábitat III, se encargó a la oficina Al Borde el Pabellón Alemán y su principio básico era tener segunda vida. Esta idea interesó a Infonavit quien propuso generar un proyecto para rehusar su pabellón con un fin social.

Pabellón Alemán en la Conferencia Mundial de ONU Hábitat III

El pabellón original está compuesto por dos naves entrelazadas que tienen la forma arquetípica de una casa. Así, el primer paso fue separarlas y generar dos espacios. Esta acción permite tener espacio suficiente para permitir que el interior funcione como aulas, comedor, taller, invernadero, etc. Básicamente se habilita el espacio para generar actividades que congregan gente de manera muy distinta a una exposición.

Para decidir el beneficiario, se buscó una comunidad con un proyecto en marcha, a la cual este equipamiento le sirva para fortalecer su acción. Esto aseguró la participación de la comunidad en el proceso, la apropiación del proyecto, y garantiza su permanencia en el tiempo.

Después del terremoto de Abril de 2016, un equipo liderado por Taller General dio asistencia técnica a la Comunidad de Guadurnal. Trabajaron en reforzamiento estructural de las casas utilizando pilotes cimentados en neumáticos de reciclaje, lo que potenció el proceso de autoconstrucción intensiva que se originó después del sismo. Este involucramiento con la comunidad permitió entender de mejor manera sus necesidades y vincularlas con el futuro uso del pabellón.

El primer ensayo con el proyecto fue convertir el pabellón en aulas, pero mientras se trabajaba esta opción llegó la ayuda del estado, e instaló una nave prefabricada de pvc con dos aulas. Con esta necesidad resuelta, lo siguiente era dar respuesta al improvisado comedor de los niños de la escuela que se instala elevado respecto al nivel del suelo natural.

”Uno de los problemas que la comunidad citaba siempre en los talleres participativos era que el terreno se inunda en época de lluvias, en los años más críticos ha llegado a 2 metros. La decisión evidente fue elevar el proyecto permitiéndonos dotar a la planta baja de un uso más efímero, aprovechamos la sombra que en un lugar de costa es vital para generar encuentro y colocamos unas redes para darle un carácter lúdico al lugar. Con esta acción se creó un área de encuentro no solo para los más chicos sino también para los adultos” cuenta Al Borde en un comunicado.

El proyecto muy rápidamente se volvió icónico en la comunidad, y por sus propios medios decidieron dar un recubrimiento de cemento a las paredes de caña e intervenir sus fachadas con la ayuda del artista urbano y diseñador gráfico, David Sur, quién creó un mural que cuenta la historia de la reconstrucción post sismo hasta que se hizo el comedor.

+INFO

Comedor de Guadurnal
Arquitectos: Al Borde + Taller General
Colaboración: Elise Ytterstad, Laura Ardizzone, María Laura Colagero y Catarina Mateus
Ingeniería: Mathieu Lamour
Construcción: Al Borde + Taller General + Comunidad de Guadurnal
Mural: David Sur
Ilustración: Carlos Valarezo
Ubicación: Guadurnal, Esmeraldas, Ecuador
Con el apoyo de: Infonavit
Año: 2018
Video: Jorge Larco
Fotos: JAG Studio, Carlos Cuenca, Taller General, Al Borde