En el acceso principal de Ansião, en Portugal, aparece un edificio singular y sólido, que es el cuartel de Bomberos de la ciudad. El edificio tiene un diseño irregular, con una planta que es el resultado de varias modificaciones y extensiones sin adornos a las que estuvo sujeto, a lo largo de los tiempos. A medida que aumentaban los miembros y la maquinaria del cuartel, aumentó también la necesidad de expandir las instalaciones y se eligió para este fin el uso de los terrenos baldíos en la parte posterior del edificio.

Como punto de partida los arquitectos a cargo de la renovación, Bruno Dias y Luis Ventura debieron comprender el rigor del correcto funcionamiento de una Estación de Bomberos, lo que daría lugar a un plan arquitectónico de coherencia organizativa.

Los prerrequisitos principales del proyecto describían la necesidad de ampliar sin afectar lo que ya existía, pero teniendo en cuenta que cualquier renovación futura se fusionaría con el proyecto existente, como una parte intrínseca del otro. El plan era agregar nuevas características y actualizar algunas de las existentes.

La sede original y la expansión propuesta en forma de ”L”, anclada en las pendientes existentes, crean una escala en su interior, que da lugar a un sentido de unidad que se abre al espacio exterior, y deja así un área abierta para las actividades de los Bomberos al aire libre.

En este patio, la sala que se apoya en la antigua sede, alberga la sala de control, las salas de entrenamiento y las áreas de servicio, mientras que el otro lado se utiliza para albergar los vehículos, el garaje y el taller.

La pieza central que completa todo el conjunto, es la torre de entrenamiento, que debido a su altura sigue siendo una característica destacada en el paisaje urbano de Ansião. A la inversa del plan regular, los techos con varios elementos en pendiente se destacan y dan dinámica a la dimensión modesta que enfrenta a las vías públicas adyacentes.

El rigor exigido por la máxima funcionalidad, resultó en una solución constructiva económica y simple. La estructura metálica que sigue una métrica serie basada en las proporciones de los contornos, permite el máximo uso de los materiales.

Se usó una lámina corrugada como revestimiento de pared. Cubre todas las superficies, secciones transversales y techos, y la lámina perforada cubre las aberturas. En una futura renovación, el uso de la misma capa permitirá un ajuste de las aberturas y creará una sensación de unidad y coherencia entre las dos estructuras.

planta general