El arquitecto y fotógrafo canadiense David Dworkind ha finalizado el interior del restaurante Falafel Yoni adaptándose a una exigente ordenanza que limitaba la cantidad de asientos a 12. Frente a esto, el espacio ubicado en el corazón del barrio Mile-End, en Montreal, se resolvió a partir de un extenso bar curvo que reduce la necesidad de asientos y a la vez evoca la atmósfera de un restaurante.

Como el falafel se come con las manos, un lavabo escultórico hecho de acero laminado se convirtió en el elemento central del diseño. Las griferías personalizadas cubren los tubos curvados en acero inoxidable que desciende del techo al lavabo central. Los deflectores de cielo, unas costillas de OSB, unifican el antiguo techo irregular y una mampara central permite que las luces y el suministro de agua queden ocultos.

La base de la barra curva está cubierta por un cielo de asfalto corrugado rojo oscuro, que se adapta perfectamente a la paleta de colores, inspirado en una clásica zapatilla New Balance. Las sillas escolares recuperadas le dan un toque vintage al diseño.

Una estrategia para ahorrar costos fue maximizar una hoja grande de acero de 3/16″ y usarla con elementos cortados con láser, como las barras superiores, el lavabo del baño, la columna luminosa lineal, el dispensador de jabón, etc.

planta general