Este experimento de Mirai Innovation Labs y Studio José de la O juega con la idea de que en un futuro cercano, las interfaces digitales sofisticadas podrían capacitar a las personas que no posean habilidades técnicas para diseñar. Aprender un oficio específico, un software 3D, o incluso dibujar, ya no podría ser necesario para diseñar y producir objetos de la vida cotidiana. Es lo que señala este proyecto del estudio mexicano

Esto también cuestiona el futuro rol de un diseñador, que hoy podría ser visto como un guardián de lo que se produciría y lo que no se produciría y utilizaría, ya que el diseño sigue agendas comerciales específicas y una estética impuesta. ¿Los diseñadores se están volviendo obsoletos? ¿O evolucionarían para convertirse en los que diseñan estas plataformas de diseño de lectura mental?

Mediante el uso de software de diseño generativo, el equipo de Studio José de la O diseñó lo que parecería un florero muy básico (quizás un poco aburrido), cuando normalmente, el software de diseño generativo se utiliza para diseñar formas muy complejas. La opacidad del objeto motivaría a un usuario a modificarlo mediante el envío de señales cerebrales escaneadas por Aura, un dispositivo que monitorea diferentes conjuntos de bioseñales del cerebro, incluidos los electroencefalogramas.

Para estos experimentos, dos participantes, sin experiencia en el diseño de productos, fueron seleccionados para crear visualizaciones de sus señales cerebrales y el control de las funciones a través de estas señales a través de una interfaz cerebro-máquina.

El experimento tuvo lugar en una habitación donde los participantes, sentados cómodamente en una silla y mirando directamente a una proyección del florero, podrían separarse de las distracciones externas que pueden causar interferencia en el control de sus pensamientos. En la parte posterior, un operador puede monitorear las señales biológicas cerebrales del sujeto a través de Aura, en una computadora.

Los sujetos fueron capaces de modificar un modelo 3D preexistente de un jarrón aumentando (relajando) o disminuyendo (concentrándose), el tamaño de diferentes aspectos del recipiente como altura, diámetro, etc. Una vez que el recipiente, usado como jarrón, está listo, el archivo 3D se envía a una impresora 3D para una producción casi instantánea.