Las artistas chilenas Dominique Goujon y Laura Galaz han participado en la residencia Molten Capital con dos ejercicios de apropiación en las instalaciones del Museo de Arte Contemporáneo (MAC Quinta Normal).

Dominique estableció su trabajo a partir de una pequeña investigación de acumulación de papeles de todo tipo del museo. Dentro de esta búsqueda seleccionó la hoja de apuntes que tienen los guardias de la entrada, la cual opera como testigo transitorio de una serie de diagramas que identifican el número de visitantes y el ingreso de automóviles. Estos diagramas aparecen como la base de un lenguaje ingenuo, pero efectivo que la artista ha transformado en la iconografía de su propuesta.

”Por el reverso, las hojas tenían el registro de las personas que van al museo en auto, el cual estaba dibujado por los mismos guardias. Con este dibujo realicé una repetición compositiva utilizando una paleta de color en relación a los colores rojo, verde y azul del lápiz pasta. Mediante la apropiación de esta hoja, que se construye como un diagrama de contenidos de flujo y tránsito, quise trabajar desde el lugar, el cotidiano, y una mirada más íntima de aquello que pertenece al museo y también a las personas que lo habitan de manera continua.” dijo Dominique Goujon.

Las imágenes creadas por Dominique a partir de los diagramas espontáneos fueron impresas sobre un papel reciclado, procesado por donosopapel, que fue exhibido a la entrada de la exposición y que intervine con recortes de diferentes documentos que evidencian capas de contenido desde su resignificación.

En el caso de Laura Galaz, su trabajo surge a partir de la observación del espacio arquitectónico de la sala donde trabajó y las habitaciones cercanas a ésta, las cuales funcionan como taller y bodega que permanecen cerradas al público.

Con el dibujo como medio principal y a través de un ejercicio de superposición de elementos que corresponden a los espacios velados al espectador, la artista genera la idea de un nuevo orden que aparece como un trampantojo ante los ojos del espectador, fracturando y articulando nuevas perspectivas y lineas que se fugan hacia un límite desconocido.

”En un primer momento me interesó la construcción de esta sala ya que combinaba la arquitectura de un edificio neoclásico de 1920 con una sucesiva y precaria remodelación al ser subdividida con paneles ligeros, a fin de responder con las necesidades del momento más que al dibujo de su arquitectura original.” dijo Laura Galaz.