El estudio inglés Eastabrook Architects ha completado la ampliación de una cabaña de piedra construida en el siglo XIX en Cotswolds, Reino Unido. Construida por Andy Lucas, un director del estudio que ha vivido en la casa de campo durante 20 años, la ampliación ofrece espacio adicional muy necesario para una cocina más grande y un comedor, así como un dormitorio adicional y un cuarto de baño en un entrepiso.

Revestida completamente en planchas de metal ondulado, la ampliación fue diseñada para hacer referencia al carácter agrícola típico de los edificios en el área, en particular, cobertizos. La cabaña gris coincide con la orientación de la cabaña original, pero se instala ligeramente hacia atrás, aplazando el edificio de piedra. Su color también fue elegido como estrategia para minimizar el impacto visual del edificio en el entorno.

Las grandes aberturas aprovechan al máximo las vistas de un prado adyacente, adquirido por los propietarios hace algunos años, pero difícil de ver a través de las ventanas pequeñas de la cabaña original. Toda la estructura se erigió en dos días, lo que resultó en ahorros sustanciales en los costos. El edificio también está altamente aislado, lo que resulta en menores costos de calefacción.

El material ondulado tuvo el beneficio adicional de agilizar los permisos de construcción sin ninguna modificación. Un simple pasillo de techo plano acristalado conecta la nueva estructura con la casa de campo original, brindando vistas al jardín en la parte trasera de la casa.

En su interior, la ampliación es un volumen simple de doble altura con un pequeño altillo en la parte superior. Los acabados se han diseñado para reflejar de nuevo un carácter agrícola, utilizando pintura de piso epóxica, metal corrugado en el balcón del entresuelo y accesorios de iluminación industriales.