El Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas (EAWAG) y el estudio de diseño austriaco EOOS  se han unido para crear un inodoro para la marca Laufen que aborda el problema ambiental de la contaminación causada por las aguas residuales gracias a un sifón que extrae la orina que luego se puede convertir en fertilizante. Al atrapar la orina, que contiene una gran cantidad de nutrientes, el inodoro ”Save!” permite que el líquido se reutilice.

“Una serie de estudios realizados por los principales científicos clasifican los niveles excesivos de nitrógeno causados ​​por las aguas residuales y el uso agrícola de fertilizantes como más amenazantes incluso que el aumento de los niveles de CO2 y el cambio climático. Si los diferentes tipos de aguas residuales se mantienen separados en lugar de mezclados, estos líquidos diferentes se pueden procesar de manera sostenible y se pueden extraer recursos utilizables”, explicó Laufen a través de un comunicado.

Para separar la orina, EOOS ha diseñado una sección curva interna para atrapar líquido dentro y alrededor de la taza. Esta “trampa de orina” lo mantiene separado de las heces. El diseño pretende ser lo más discreto posible, pero requiere que el usuario siempre se siente.

Como parte de la investigación de EAWAG, la orina atrapada debe tratarse con reactores descentralizados que eliminan los microcontaminantes y los residuos de la orina y recuperan los nutrientes. El sistema utiliza transformación microbiana, filtración de carbón activado y destilación para convertir la orina separada de la fuente. El resultado final es un fertilizante llamado Aurin, que la Oficina Federal de Agricultura de Suiza ha aprobado para su uso en todas las plantas.

EOOS, Laufen y EAWAG esperan que el dispositivo también pueda abordar los altos niveles de contaminantes que los sistemas de eliminación actuales liberan al medio ambiente. Estos incluyen hormonas, bacterias y residuos médicos, así como nitrógeno y fósforo, que ingresan al sistema de agua a través de los desechos humanos.