Con una composición de volúmenes y colores que recuerda las obras de Luis Barragán y Louis Kahn, el arquitecto Edgardo Marveggio ha dado forma a esta vivienda ubicada en la pequeña localidad argentina de Morrison, provincia de Córdoba. Vivienda Maricel es una casa esquina encargada por una pareja que, además de responder a la función requerida, atiende al carácter de objeto-edificio que demanda su contacto con la calle.

Los elementos más relevantes de la composición se definen por un muro bajo que limita vereda y sitio, otro más alto que cierra la casa y un techo largo, profundo, protege la única abertura alta hacia la calle que se muestra como un templete para manifestar ideas al viento o simplemente ver y ser visto. Un patio adelante, un patio atrás, y lo construido entre ambos.

Desde la sala principal y única se puede ver cielo y patio. Pero desde la calle nada, solo sus ruidos. Dando forma a la idea principal de conservar la privacidad hacia la vía pública. Se trata de una vivienda dinámica de espacios flexibles en los que el diseño puede apreciarse en cada detalle.

El módulo central está constituido por el estar en doble altura, que con su particular diseño de mobiliario, su luz cenital y el entramado de la losa reticulada armada con casetones se convierte en el punto focal y de vinculación de la vivienda en su totalidad. Una escalera flotante de material conecta el entrepiso y el estar, a la vez que se establece como pieza de escultura.

”No hay nada, ni en el concepto de la obra en sí, ni en los detalles más insignificantes que no haya sido una intervención conjunta propietaria-arquitecto. Fue un divertimento que emprendimos juntos y que finalizamos del mismo modo. Ella fue mi ex esposa”, cuenta Edgardo Marveggio.

planta baja y planta alta