Inspirada por el tabú sobre la sexualidad en la tercera -o cuarta- edad, la estudiante Elena Tamburini ha diseñado una colección de objetos destinados a alentar a las personas y parejas mayores a expresar amor y afecto, sin importar su edad. La colección de cuatro objetos para la vida diaria llamada ”Filotea” fue diseñada por Elena como parte de su proyecto de graduación de la Nuova Accademia di Belle Arti (NABA) de Milán.

”Filotea” está compuesta por un espejo, un cepillo, una mesa y un andador y cada uno se vincula a un gesto diario cariñoso, como una caricia o una mirada de uno mismo o a la pareja. La colección toma su título de una referencia literaria a la mitología griega, basada en el nombre de la diosa griega Philotes, que era la personificación del afecto, la pasión y el sexo.

Elena Tamburini espera que sus creaciones aumenten la conciencia sobre el derecho que tienen las personas de todas las edades a sentir placer en sus cuerpos.

“Hoy en Italia, el 30 por ciento de la población está formada por personas mayores. Estamos tratando con un objetivo cada vez más amplio, y los detalles específicos exigentes de este segmento de personas no pueden ser ignorados, especialmente desde el punto de vista del diseño”.

“La afectividad incluye todos los actos y emociones de la esfera sexual, y es lo que mantiene viva la relación en todas las edades, pero especialmente durante el último período de la vida, cuando inevitablemente esta necesidad va más allá de la pasión”, dijo Elena Tamburini.

El primer objeto, llamado ”Otello”, es un espejo diseñado para imitar la sensación de una caricia. Esta herramienta no solo refleja la imagen del usuario, sino que también está rodeada de plumas con las que el usuario puede acariciar su rostro e invitarlo a participar en un momento íntimo en el que puede relajarse. Otro objeto de la serie es un cepillo para el cuerpo, llamado ”Filomena”, que estimula la piel a través de un masaje sensorial.

“La caricia es la confirmación de un afecto, un gesto esencial que contiene equilibrio interior. A través de este acto nos sentimos reconocidos, y es por eso que puede ayudar con la aceptación del cuerpo.” dijo Elena ”El espejo y el cepillo para el cuerpo trabajan en el concepto de una caricia para redescubrir nuestra sensualidad y darnos momentos de placer”, continuó.

”Alvise”, una mesa de café diseñada para caber entre dos sillas también figura en la colección. La pieza presenta dos brazos laterales con apoyos acolchados que dos personas pueden usar para apoyarse. Este gesto da lugar inevitablemente a interactuar con el otro, a tocarse las manos.

El último objeto de la colección es el andador para caminar ”Mirella”, que permite que dos personas se muevan libremente y bailen juntas, lo que de otro modo no sería posible sin apoyo.

“La música y el baile unen a las personas, y nos unen a los recuerdos y nuestra historia”, dijo la diseñadora. “A las personas mayores les encanta bailar mucho, porque les recuerda los buenos momentos de sus vidas”.

“Durante la vejez, muchos factores pueden comprometer una relación, pero si la persona puede aceptar su papel en la sociedad, si puede apreciarse a pesar de los cambios corporales, entonces puede continuar teniendo una vida sexual activa y feliz”. concluye Elena Tamburini.