La plataforma digital global para alquiler de alojamientos privados, Airbnb, acaba de inaugurar una nueva casa de artistas en el sur de Italia. Con esto, el pueblo de Civitacampomarano entra en el mapa italiano de Airbnb junto al artista Lorenzo Vitturi y Eligo Studio.

Civitacampomarano es un pueblo de ladera en el sur de Italia en la región de Molise, que tiene solo 386 habitantes, pero se ha hecho conocido en los últimos años por las importantes intervenciones de arte callejero que animan los edificios y las calles del lugar. Es aquí donde se encuentra la Casa Cuoco, la residencia histórica que entre los siglos XVIII y XIX albergó al político e iluminista italiano Vincenzo Cuoco.

La idea de involucrar al artista Lorenzo Vitturi llegó desde una perspectiva de diálogo con el pueblo y el hogar: se le pidió al artista italiano que vive y trabaja entre Londres y Venecia que cree un proyecto específico para el proyecto de residencias de artistas de Airbnb y, inspirado por el pueblo y el territorio. Lo anterior, dio vida a un tríptico fotográfico monocromo que enriquece las habitaciones de la casa.

Por su parte, Eligo Studio, abordó la intervención del espacio donde usó volúmenes monocromáticos, delineando las diferentes áreas de la casa con pinturas grises, rosa y azul gracias a la colaboración con la empresa alemana Caparol. El proyecto estructura el espacio como un loft con espacios abiertos, donde los colores definen las áreas y donde el hilo común se desarrolla a través de estructuras de madera que gradualmente van convirtiéndose en un armario, una mesa o un sofá.

Gracias a esta estructura de madera, el baño se convierte en una habitación doble, pero es en la sala de estar donde el sistema modular diseñado por los arquitectos encuentra su máxima expresión, convirtiéndose en un sofá, pero también en una unidad de cocina y una mesa.

Casa Cuoco en Civitacampomarano se podrá reservar en la plataforma de Airbnb a partir del próximo enero de 2020 y es parte de un proyecto de valoración más amplio de pueblos y edificios italianos, lanzado en 2017 . Proporcionado por los propios municipios, cada residencia está estructurada como una casa real, de la cual los alcaldes, o las asociaciones identificadas, son los anfitriones. En estos casos, las ganancias se invierten directamente en la comunidad y Airbnb renuncia a las comisiones, para que el proyecto sea autónomo y sostenible.