La mesa de picnic ha sido la gran olvidada del espacio público contemporáneo. Demasiado robusta para ser catalogada como uno de los hits del diseño de mobiliario urbano pero tan funcional que nadie se resiste a utilizarla, ya sea a partir de su función primordial como mesa o a través de cientos de configuraciones diferentes, desde mesa de juego de ping pong a escenario improvisado.

El equipo español de Enorme Studio pensó que era el momento de hacer un homenaje a esa denostada mesa de picnic. A través de la apilación de nueve mesas de picnic básicas, construyeron un mobiliario público amplificado, un pequeño mirador y grada improvisada, un laberinto como juego de niños o un lugar donde celebrar cuatro picnics de manera simultánea. También un monumento a las tardes de gloria que la mesa de picnic ha brindado en la esfera más bizarra de lo público. Una utopía de mesas de picnic, una ”Picnictopia”.

Para levantar este verdadero homenaje el equipo de Enorme construyó media pirámide con 17 mesas de picnic apiladas en el IES María Moliner de Zaragoza, en el marco del Festival Asalto. Durante una semana y ayudados por alumnos y profesores del Instituto y diseñadores y arquitectos/as de la ciudad se levantó una pieza de mobiliario para amplificar la experiencia urbana del patio del Instituto. El último día fue pintada con una gráfica poderosa que refuerza la idea de una supernova que acabara de aterrizar en el espacio público del centro escolar.