Mientras la administración de Donald Trump busca $ 18 mil millones en la próxima década para duplicar la longitud del muro para la frontera entre México y Estados Unidos, el artista mexicano Enrique Chiu trabaja para cubrir el muro fronterizo existente con coloridos murales. Su objetivo final es pintar obras conectadas que abarcan más de 600 millas, lo que se convertiría en el mural más largo del mundo. Chiu ve el proyecto, llamado “Mural de la Hermandad”, como “una manera de unir a las dos naciones que están divididas”.

Hasta ahora, los trabajos han contado con la colaboración de 4.000 voluntarios que han intervenido la cerca metálica con edificantes mensajes que promueven la paz y la convivencia, un desafío para la idea de Donald Trump de un “muro grande y hermoso”.

Enrique Chiu comenzó el proyecto el día de las elecciones en 2016. Una vez completado, el “Mural de la Hermandad” abarcará una milla de la frontera de México en Tijuana. También se crearán segmentos más cortos en otras regiones para conectar el proyecto al borde sur de la frontera.

“Los murales transmiten mensajes de paz a las personas que cruzan la frontera en auto o a pie”, dijo Chiu en una entrevista con la revista Hyperallergic. “También pretenden ser una última visión de la esperanza para los migrantes que corren peligro al cruzar hacia el norte”.

Enrique Chiu nació en México y ha pasado 14 años viviendo en los Estados Unidos. En 2009 regresó a México para formar parte de la escena artística de Tijuana. Un documental recientemente publicado por Alejandro Arguelles Benitez lo sigue a través del proyecto.