Simone Caronni, Pietro Gaelison y Paolo Stefano Gentile son los tres diseñadores italianos responsables de este empaque biodegradable para papas fritas hecho con cáscara de papas, para ofrecer una alternativa sostenible al papel. El ”cucurucho” llamado Peel Saver está hecho de componentes de almidón y fibra que, después de la maceración y la descomposición natural, se unen entre sí y se endurecen.

Los diseñadores idearon el proyecto después de darse cuenta de la cantidad de residuos de cáscara de papa que producen las empresas de papas fritas. Querían darle un buen uso a este material de desecho, y se dieron cuenta de que, irónicamente, se podía usar para contener un sub producto de este alimento, creando una solución para la economía circular.

“El envasado tradicional de alimentos para la calle tiene un tiempo de uso muy corto, y se vuelve difícil de reciclar de inmediato. Peel Saver es un remedio sostenible cuyo objetivo es reemplazar el envasado de papel plastificado. Las papas fritas se sirven dentro de la misma cáscara que originalmente contenía y protegía a la papa, restableciendo un cierto tipo orden natural”, comentó Simone Caronni.

“Peel Saver muestra un punto de vista diferente, un retorno a la simplicidad y a lo que la naturaleza ya diseñó para nosotros. Estamos satisfechos con el proceso, sobre todo desde el punto de vista de la simplicidad de concepto y la sostenibilidad. Hoy es una necesidad que los productos y los empaques sean sostenibles y reciclables y este proyecto es una prueba de cuánto se puede hacer en esta dirección”, agregó Pietro Gaelison.

Como el empaque está hecho de 100% de cáscara de papa, también es completamente biodegradable, regresando al ciclo biológico al convertirse en fertilizante para plantas o alimentos para animales. En este momento, los diseñadores no cuentan con fondos suficientes para respaldar la producción a gran escala del empaque, pero esperan continuar con el proyecto y posiblemente encontrar una compañía que pueda ayudarlos a hacer que la solución sea masiva.