Por medio del color, esta taquería ubicada en la ciudad española de Vigo se desvincula de su contexto inmediato para vincularse al imaginario de las calles de Monterrey, en México. Esto porque los propietarios del restaurante de tacos, proyectado por Erbalunga Estudio, querían acercar tanto los sabores del México al que pertenecen, como una experiencia global y contemporánea de este país, a su clientela, escapando de los tópicos.

A nivel de diseño, la taquería Sierra Madre incluye un juego de escalas en el que volúmenes de distintos tamaños y colores delimitan desde el techo diversas estancias. Estos volúmenes, ausentes de ornamento y escala, ofrecen desde el exterior una percepción de mayor altura al local.

De igual manera ocurre con la distribución, logrando transmitir la existencia de recorridos y rincones que necesitan ser explorados para encontrar los límites del local. En este juego de desdibujar límites adquieren especial importancia las celosías cerámicas, generando transparencias y profundidades inexistentes para dar la sensación de encontrarse en un entramado mucho mayor de lo que es realmente.

Con este trabajo de escalas, de difuminar los límites, generar recorridos, establecer situaciones espaciales y ambientes diferenciados, se ha pretendido introducir la ciudad en el interior del local. Una ”ciudad” con su propia identidad de marca y con un sistema propio para conquistar el espacio, que podría crecer o disminuir a gusto del cliente porque sus límites no definen el proyecto.

“La autenticidad de los ingredientes y las recetas significó crear nuestro propio diseño, una forma de crear un espacio que reflejara la visión, los valores de los propietarios y la mejora de la etnicidad del menú”, dijo Erbalunga Estudio.

planta general

sección longitudinal