Inspirada por los rituales de alimentación de la comunidad africana de Tiébele, ubicada lejos de las influencias masivas del mundo contemporáneo, la diseñadora española Erica Soler Casanovas ha dado forma a un conjunto de piezas de cerámica fabricadas a mano que buscan recuperar la importancia de los alimentos y sus rituales. Según Erica, un ejercicio fundamental para rastrear las raíces de las culturas.

El proceso artesanal esculpe la forma orgánica de cada pieza y su textura, mientras que la mezcla aleatoria de los pigmentos naturales define su color. Utilizados en cualquier lugar, sin necesidad de una mesa o cubiertos, dónde las manos se convierten en un elemento primordial.

La colección ”Roots Fest” pretende estimular las sensaciones que provoca la relación del entorno, los alimentos y las personas, conviertiendo el ritual en una experiencia compleja a nivel individual y social, cargada de significados y emociones que especulan respuestas para la pregunta: ¿Cuál es el futuro de los rituales alimentarios y las culturas en la era post-industrial?

”La frenética rutina diaria de los países desarrollados provoca el surgimiento de nuevas formas de consumo individualistas como alimentarse delante del televisor, en compañía del ordenador o en la cocina hablando por teléfono. La comida parece estar perdiendo tiempo como atención, el espacio de diálogo, comunicación y encuentro que significa, olvidando la importancia que tiene en las relaciones humanas.

De pie, sin cubiertos, con platos de cartón o utensilios de plástico. Gran parte de la población subsana un ritual de placer a través de alimentos prefabricados o fast-food, solucionando lo que para muchos se ha convertido en un trámite molesto pero inevitable: alimentarse.”, comenta Erica Soler Casanovas.