El estudio ecuatoriano Taller General ha reformado este departamento de 65 metros cuadrados ubicado en un edificio de Quito, capital de Ecuador. El desafío, fue transformar una planta con espacios reducidos y oscuros en un soporte amable para el desarrollo de las actividades cotidianas de dos estudiantes que rondan los 20 años.

”Cada tanto nos encontramos con un cliente que se enfrenta a la decisión de comprar un inmueble nuevo, tal vez fuera de su presupuesto, o comprar algo ya construido y reacondicionarlo. Casi siempre nuestro consejo apunta a la segunda opción, creemos que debemos aprovechar lo existente y potenciar la ciudad construida tal como es, el desafío está en visualizar las posibilidades”, dice Taller General en un comunicado.

situación espacial/material antes de la reforma

Para el proyecto bautizado como ”Escenario Alterno 01”, todo partió de querer modificar el escenario original y para eso los arquitectos pensaron en el cliente, los dos estudiantes, y sus modos de habitar que demandaban espacios de estancia y estudio, para cada uno, además de un área social compartida apta para reuniones y fiestas. A esto se sumó la exigencia de contar con una solución que les diera la posibilidad de recibir a sus padres de manera intermitente.

Con una planta original que contaba con tres habitaciones pequeñas se pasó a dos grandes con un baño cada una y la posibilidad de tener una tercera en el espacio destinado a comedor, cuando haya visitas. Todo esto, articulado por un kit de soluciones eficientes que integran arquitectura y mobiliario.

”En un espacio tan reducido nos cuestionamos sobre la existencia de paredes netamente como divisiones, creemos que, en función de las necesidades, es necesario dotarlas de un uso, por eso, ahora contienen lugares de almacenamiento, una mesa, una cama, un espacio de lavandería, roperos, repisas, etc.; en pro de la optimización del espacio en el que se habita”, agregó Taller General.

Para elegir los materiales que configuran los espacios, los arquitectos revisaron los recursos disponibles. Los roperos y muebles de cocina se reutilizan y se insertan en nuevos muebles fabricados con planchas de contrachapado, aumentando la capacidad de almacenaje y configurando, a la vez, las divisiones entre los espacios.

Se optó por puertas corredizas en esta búsqueda por liberar las circulaciones. Estas fueron fabricadas reciclando unas estructuras metálicas, antes utilizadas para la importación de partes automotrices, que, con distintos revestimientos, también configuran divisiones en lugares en los que no se podían introducir más usos.

planta original / planta intervenida