El estudio español Fran Silvestre Arquitectos ha sido comisionado por Mondraker, una marca dedicada a la fabricación de bicicletas de montaña de competición, para diseñar su nuevo edificio en Alicante, España.

Ubicado en un parque industrial y rodeado de edificaciones ortogonales, el edificio en fase de proyecto busca romper con la geometría circundante y se encierra en sí mismo, con una planta circular vaciada por un patio central.

Dos bóvedas atraviesan la geometría permitiendo el acceso al edificio, constituyendo una suerte de atrio central que se emplea, por su forma, para generar eventos y exhibiciones. Esta geometría separa la edificación de las naves contiguas reforzando la identidad corporativa de la marca y mejorando la calidad del espacio libre del terreno.

La materialidad metálica del edificio revela su carácter industrial. La fachada metálica micro perforada se muestra opaca durante el día, mientras que la iluminación artificial revela un edificio transparente que refuerza la geometría del proyecto por las noches.

Un punto fundamental a la hora de desarrollar el proyecto ha sido la cadena de fabricación propia de las bicicletas, que genera un recorrido a lo largo del edificio. El material accede a la edificación por la planta sótano, en la que se ubican dos muelles de descarga. A continuación, estas piezas ascienden mediante un montacargas a la planta de producción, donde se procede a su ensamblaje.

En la planta superior se encuentra el departamento de I+D y las oficinas. Tras su fabricación, las bicicletas son bajadas al sótano donde se almacenan hasta su distribución por los dos muelles de carga. Por último, previo a su distribución, y cargando al círculo de significado, las bicicletas se prueban en la planta de cubiertas, transformando el edificio en un gran Velódromo.

Equipo de proyecto:

Rubén March, Eduardo Sancho, Maria Masià, Fran Ayala, Sandra Insa, Santiago Dueña, Pablo Camarasa, David Sastre, Ricardo Candela, Estefanía Soriano, Sevak Asatrián, Álvaro Olivares, Esther Sanchís, Vicente Picó, José Manuel Arnao, Rosa Juanes, Sergio Llobregat y Alessandro Santapà