Gencork, una marca portuguesa de soluciones de corcho que explora la simbiosis entre un material de baja tecnología y procesos de alta tecnología, ha creado un método innovador para convertir el corcho en envolventes que pueden utilizarse para producir muebles y soluciones de revestimiento.

La nueva marca es una rama de la antigua compañía de corcho Sofalca y cuenta con la dirección creativa de los arquitectos y diseñadores Brimet Silva y Ana Fonseca de Digitalab. Juntos, han desarrollado un método para convertir el corcho de las ramas de un roble o los tapones de corcho reciclado en una manta delgada que se puede utilizar en la fabricación de muebles, iluminación, textiles y accesorios.

El aglomerado de corcho expandido 100% natural y sostenible se transforma a través de algoritmos de diseño generativos y procesos de fabricación digital avanzados, expresando una nueva estética formal. Este sistema creativo y disruptivo no solo optimiza las propiedades térmicas y acústicas del corcho, sino que también agrega valor artístico a las paredes tradicionales.

Solo se utiliza el corcho de las ramas de falca para la fabricación de gránulos de corcho. Estos son grupos de bloques en un autoclave, un proceso que es 100% natural, sin el uso de aditivos. Esta tecnología, desarrollada por Sofalca, consiste en inyectar vapor de agua a través de pellets que se expandirán y aglomerarán con la resina del corcho. Esta “cocción” también le da al corcho resultante un color oscuro, como el chocolate.

Durante la producción del vapor, se utiliza biomasa, que se obtiene al moler y limpiar la falca, y eso es lo que la convierte en una producción verdaderamente ecológica y sin desperdicios, con un 95% de autosuficiencia energética. Este súper material, el corcho, ofrece una gran variedad de ventajas, ya que además de ser un excelente aislante térmico y acústico, además de ser antivibrador, también es un sumidero de CO2, que desempeña un papel clave en el medio ambiente.

El proceso digital es uno de los elementos más importantes del ADN de Gencork. Adoptando estrategias de diseño computacional, la marca explora guiones algorítmicos inspirados en la naturaleza, así como matemáticas, geometría y biomimética, a través de sistemas paramétricos. Con este proceso, ahora es posible producir una gran variedad de variaciones diferentes de un patrón, adaptándolo a cualquier tamaño o forma.

”Al probar nuestros productos, siempre hay una cosa que tenemos en cuenta: brindar soluciones de mercado naturales y ecológicas. El proceso productivo de Sofalca es sostenible y autosuficiente energéticamente en el 95% de sus necesidades cuando utiliza su propia biomasa. Además de ser un negocio, definimos la sostenibilidad, cuidamos el medio ambiente y brindamos soluciones para la vida de nuestros clientes y las de las generaciones futuras mediante la comercialización de un producto altamente sostenible.” dice Sofalca en su comunicado.

Actualmente la Sofalca continúa con su foco principal en el aislamiento, pero cada vez más el diseño y la decoración son mercados que abren nuevas puertas para el futuro.