Hasta el 25 de agosto se presenta en el Museo de Bellas Artes de Boston, Estados Unidos, ”Gender Bending Fashion”, una muestra que, a través de los diseños de Vivienne Westwood, Jean Paul Gaultier y Rei Kawakubo, explora y cuestiona las suposiciones sobre la ropa específica de género. Se trata de un repertorio que presenta ropa del siglo pasado que “desafió las definiciones binarias y rígidas de la vestimenta” en la sociedad occidental.

Más de 60 prendas están a la vista, desde alta costura hasta prendas listas para usar. Curada por Michelle Tolini Finamore, la exposición también incluye pinturas, postales, fotografías y secuencias de video.

El programa está dividido en tres secciones: Interrumpir, Desenfocar y Trascender. Cada sección presenta una mezcla de piezas históricas y contemporáneas, subrayando que la moda de desafiar al género no es un fenómeno nuevo.

“Los diseños contemporáneos que empujan los límites aparecen en diálogo con las prendas históricas, explorando los momentos en que las personas interrumpieron, difuminaron y buscaron trascender los conceptos de la ropa de género en el último siglo”, dijo el Museo de Bellas Artes de Boston.

La exhibición analiza movimientos históricos como los estilos de Garçonne de la década de 1920, en los que la ropa de mujer adquirió un aspecto infantil, y la revolución del pavo real de la década de 1960, en la que el traje de hombre tradicional se volvió más extravagante.

El arquitecto del museo, Chelsea Garunay, supervisó el diseño de exposición que utiliza ángulos agudos, paredes negras y vetas de color. Ahí, los maniquíes, que llevan una variedad de atuendos, están dispersos a lo largo de la sala, con algunos parados sobre pedestales y plataformas y otros colocados dentro de recortes triangulares y prismáticos. Elementos como el vidrio acrílico coloreado y las vívidas proyecciones de luz sobre las cortinas de tela le dan a la muestra una sensación dinámica.

A medida que los visitantes se mueven a través de las galerías, los colores y las estructuras delineadas comienzan a descomponerse y fusionarse, al igual que el desenfoque de la moda masculina y femenina a lo largo de la historia. La muestra culmina en un espacio con patrones fluidos y luz en movimiento, que están destinados a encarnar “la moda más allá del género binario”.