Un grupo de investigadores de ISDI -o la Indian School of Design & Innovation de Mumbai- han desarrollado un tipo de ladrillo ecológico que podría ser una alternativa para evitar la huella de carbono asociada a las construcciones en bloques de concreto. El “Green Charcoal” o ”Carbón verde” es un ladrillo hecho de tierra, cemento, carbón y fibras orgánicas de luffa, mejor conocidas como esponjas, la planta que se usa comúnmente para las esponjas de baño.

Otro ingrediente clave de estos ladrillos es el aire, ya que estos ladrillos contienen más bolsas de aire que un bloque de concreto estándar, lo que lo hace hasta 20 veces más poroso. Estas burbujas de aire, creadas por brechas naturales en la red fibrosa de la lufa, son importantes porque permiten que los ladrillos alberguen vida animal y vegetal, además de ser más ligeros que los de concreto.

Según los líderes del proyecto, Shreyas More y Meenal Sutaria, la solución también tendría un beneficio para los humanos que habitan en un edificio de este ”Carbón Verde”. Ellos dicen que los poros “actúan como miles de pequeños depósitos de agua” para reducir la temperatura de los ladrillos y enfriar los ambientes interiores.

“Esto tiene como objetivo crear un estado de arquitectura de respiración para garantizar una mayor biodiversidad en las ciudades al tiempo que proporciona soluciones urbanas saludables para las personas”, dijo More.

El carbón vegetal como ingrediente solo aparece en pequeñas cantidades, en la superficie de los ladrillos. Sirve para purificar el aire mediante la absorción de nitratos, un súper alimento para las plantas que crecen allí. Shreyas More y Meenal Sutaria ven el trabajo de su equipo como una extensión del diseño biofílico, que se enfoca en proporcionar una fuerte conexión entre los humanos y la naturaleza.

“En los espacios biofílicos, las personas son más felices, los pacientes se recuperan más rápido, los estudiantes aprenden mejor, las ventas minoristas son más altas, la productividad en el lugar de trabajo aumenta y el ausentismo disminuye”, aseguró Shreyas More .

“Si las fachadas de edificios, muros compuestos y divisores que siguen la red de carreteras se construyeran con estos ladrillos, no solo limpiarán el aire o controlarían el aumento de temperatura, sino que también inspirarán sociedades positivas”. agregó Meenal Sutaria.