Una pareja joven con un hijo encargó a HAO Design la reforma de este apartamento ubicado en Beijing, China, para transformarlo en una vivienda de 116 metros cuadrados. Originalmente, el espacio se encontraba vacío, sin divisiones, y mostraba un techo a dos aguas generoso que fue la oportunidad que los arquitectos aprovecharon para crear un interior amplio, con espacios comunes llenos de luz y rincones privados para la tranquilidad de cada habitante.

Los propietarios, un ingeniero de software, y su esposa, una editora de arquitectura, especificaron únicamente que se debía incluir un estudio en la planta baja. De este modo, la ”Starburst House”  mantiene el techo asimétricamente inclinado del apartamento, lo que permitió insertar un entrepiso que alberga el dormitorio del hijo y un baño secundario que libera la planta baja para instalar el resto del programa.

El entrepiso cuenta con estanterías integradas que se extienden por toda la longitud de la pared. También se ha colocado un escritorio de madera clara en una esquina para proporcionar a los clientes un área de trabajo pequeña.

En la planta baja hay una sala de estar de planta abierta, que ha sido vestida con un sofá gris, sillas de comedor color rosa y una lámpara colgante color menta verde. Se han aplicado tonos claros en la cocina, que tiene gabinetes de color azul pálido y un muro de azulejos blancos. Aquí el estudio ha instalado un conjunto de puertas correderas que se pueden mover hacia adelante y hacia atrás para ofrecer diferentes niveles de privacidad.

La pared que separa la cocina de la sala de juegos se ha resuelto con un panel de pizarra donde el niño del cliente puede dibujar o escribir mensajes. En el interior, la sala de juegos tiene una serie de almohadones de pared con forma de montaña que reflejan la forma del techo de la propiedad. También se colocó una cortina anaranjada brillante con ventanas recortadas en la parte trasera de la habitación para crear una pequeña fortaleza para juegos.

planta baja