A principios de este mes, el 1 de noviembre, las puertas de un nuevo hotel ubicado en la nación isleña de Mauritius, en África, abrieron sus puertas gracias al trabajo de la diseñadora textil Camille Walala. Se tarta de Salt of Palmar, el primer hotel de una nueva familia de hoteles de lujo ubicados en el Océano Índico.

Concebido para defender la sustentabilidad, conectarse con la comunidad local e introducir a los turistas curiosos culturalmente a la isla real, sin adornos, el primer hotel Salt ocupa un edificio dramático y de estilo riad geométrico, creado en 2005 por el reconocido arquitecto mauriciano Maurice Giraud.

Camille fue invitada a hacerse cargo de los interiores por Paul Jones, director ejecutivo de Lux Collective y creador de Salt quién quedó impresionado por la afinidad entre la pasión de Camille por el color y el diseño, y la importancia del color en la cultura de la nación también conocida como ”Mauricio”.

Dado que todo el concepto de Salt se basa en la expresión auténtica del destino y en ayudar a los huéspedes a forjar una conexión significativa con su entorno, el aspecto más importante del encargo para Camille fue inspirarse en el propio país, para tejer conexiones de un estilo claramente mauriciano.

A partir de enero de 2018, Camille y su antigua colaboradora Julia Jomaa se dispusieron a explorar la isla para encontrar ideas para la paleta de colores de Salt, buscando tanto el paisaje natural como el entorno creado por el hombre. La paleta resultante equilibra los tonos naturales y las vibrantes notas pop de Walala, y presenta un motivo recurrente de rayas blancas y negras.

“Me sorprendió la cantidad de colores vibrantes y audaces que encuentras en la isla. La gente pinta sus casas en los tonos más asombrosos y realmente destacan con el exuberante entorno tropical. Desde el verde esmeralda de las plantas hasta los colores siempre cambiantes del cielo, quise unir estos tonos cálidos y naturales con mis colores pop característicos” , dijo Camille Walala.

Salt of Palmar es también la primera colaboración arquitectónica de Camille Walala. Para ello, trabajó en estrecha colaboración con el arquitecto mauriciano John-François Adams para realizar su visión interior de las 59 habitaciones y áreas públicas del hotel, traduciendo las ideas de Camille en una realidad vibrante y espectacular.

Camille y Julia también recurrieron a la experiencia local de Adams para reclutar a los artesanos más talentosos del área para diseñar piezas a medida para el proyecto (entre ellas, la tejedora Reotee Buleeram, la alfarera Janine Espitalier-Noel y los maestros en ratán padre e hijo, Mawlabaccus y Said Moosbally).

La culminación de esta colaboración entre artistas, arquitectos y artesanos es un hotel que no se parece a cualquier otro en la isla. Donde la mayoría de los centros vacacionales toman su propia plantilla de diseño y la trasplantan a su entorno.

“Lo que fue diferente para mí esta vez es la gran cantidad de cosas a tener en cuenta al diseñar; Los colores y los patrones no solo tienen que complementarse entre sí, sino que también las telas, texturas, superficies, luz, funcionalidad y los estados de ánimo. Además, Mauricio es un país remoto, y aunque la selección de productos y materiales es amplia, tuve que pensar en muchas alternativas a las cosas que me hubiera encantado usar en el diseño y estilo. Debido a que el hotel está junto al mar y bajo un fuerte sol, tuvimos que trabajar con materiales resistentes que no aguantasen el viento, el calor, el agua y los rayos del sol.”, agregó Camille Walala.