En Bang Lamung, un distrito en la parte sur de la provincia de Chonburi, Tailandia, Creative Crews ha intervenido la Escuela Redentorista para Ciegos de Pattaya a través de un diseño táctico que responde a la necesidad de la escuela de fortalecer la ayuda a sus estudiantes afectados con diversos grados de discapacidad visual. El proyecto da como resultado una estrategia colorida y dinámica para alentar a los estudiantes a aprender a través del juego.

El objetivo principal del programa es equipar a todos los estudiantes con las habilidades fundamentales para un futuro exitoso. Diseñada en consonancia con los planes de estudio “pre-braille”, la deteriorada biblioteca y la terraza adyacente se transformaron en una nueva instalación multisensorial para los niños.

”El proyecto pretende ser un prototipo para instalaciones multisensoriales rentables destinadas específicamente a crear una base firme para que los individuos puedan crecer y prosperar.” dijo Creative Crews en una descripción del proyecto.

El edificio de la escuela es una estructura de hormigón armado típica con salas cuadradas estándar acabadas en yeso y pintura. Las intervenciones incluyen el área de juegos de la terraza y un salón de clases.

La calidad espacial abierta de la terraza y su ubicación altamente transitada adyacente a la ruta de circulación principal, aseguran su disponibilidad constante para los estudiantes. La balaustrada existente fue reemplazada por una fachada interactiva, perforada con agujeros de luz, en la que se pueden insertar “alfileres de aprendizaje”. La nueva fachada, que muestra la actividad de los niños en el exterior, agrega otra capa de información al exterior de la escuela existente.

La sala se concibe como un nuevo cubo multisensorial terminado en una mezcla llamativa de materiales y textura, insertado en el lugar de la biblioteca existente. Dentro de la habitación, las seis superficies están diseñadas para interactuar de diferentes maneras. Ahí, los niños se mueven y aprenden a lo largo de las cuatro paredes a medida que avanzan a través del circuito alimentando sus sentidos. Acá, el tacto comienza con las formas más básicas, luego ajusta las relaciones, la textura y el peso, a formas más complejas, como los animales.

Además del plan de estudios pre-braille, se enseña a los niños a reconocer los daños potenciales en su vida diaria. En colaboración con un especialista en aromas, las cápsulas perfumadas están diseñadas para enseñar a los estudiantes el olor del daño potencial, como el fuego, el humo, las fugas de gas, etc. Por otra parte, especialistas en sonido hicieron grabaciones de varios entornos para estimular la percepción del mundo de los estudiantes. El piso tiene incrustaciones de letras táctiles braille en tailandés y en inglés, y números para la introducción básica en braille.