En Letná, una colina con vistas al centro histórico de Praga y al río Moldava, en República Checa, el estudio local de los arquitectos Jan Plecháč & Henry Wielgus ha finalizado este bar de vinos para un cliente con el que han trabajado por diez años en una amplia gama de espacios comerciales y no comerciales. Por esto, el bar de vinos Dvojka expresa la personalidad y forma en que ambos arquitectos ven a su cliente.

”Richard Preisler fue, de hecho, nuestro primer cliente. Han pasado exactamente diez años desde que empezamos a trabajar para él. En este momento nos hemos convertido en amigos y sabemos que tener un lugar como este ha sido un sueño suyo durante mucho tiempo.” dijeron an Plecháč & Henry Wielgus.

La inspiración para el interior fue la desprolija foto de un iPhone que tanto Jan como Wielgus describen como ”contemporáneo y moderno, por un lado, un poco punk y vintage con un ambiente artístico por el otro.” Esto conecta con el hecho de que su cliente, además de dirigir una galería de arte, tiene un origen artístico.

Otro objetivo fue crear un espacio amigable y agradable en el que las personas se sintieran relajadas incluso antes de beber el primer vaso de vino. Esto se refleja en la elección de los muebles, la iluminación y los pisos.

Un par de viejos bancos de trabajo y taburetes, varios refrigeradores viejos que mantienen el vino fresco, e incluso las paredes, fueron pintados de blanco. Esto le dio a todo el espacio un aspecto unificado y lo hizo todo sobre el juego de luces y sombras. Finalmente, se virtió concreto sobre el piso y se salpicó con pintura lo que hace que parezca el estudio de un artista, o tal vez una tienda de refrigeradores vintage.

Hay un número dos de neón en la pared en el color del vino tinto, una pequeña pista de qué se trata el Bar. Se podría decir que es una simplicidad absoluta, un lugar donde pequeñas cosas se unen para convertirse en un todo.