Los arquitectos ecuatorianos Juan Andrés Salas y Ana María Cabezas son los autores de un nuevo parque urbano ubicado en Quito, Ecuador, cuyo diseño pretende enfatizar las condiciones socio-ambientales del lugar.

El objetivo del nuevo ”Parque 6 de Junio” es convertir este espacio público en una herramienta que reduzca la inseguridad, violencia, desorden e insalubridad. Este parque pretende transformarse en un espacio de distracción para la comunidad, con las facilidades adecuadas para personas de todas las edades. El parque beneficiará a 16.000 residentes del sector de Conocoto.

El proceso de diseño del parque contó con la participación de la comunidad, quienes fueron llamados a distintas actividades para establecer la problemática y necesidades del espacio a intervenirse. Socializaciones, marchas exploratorias y talleres formaron parte de las actividades que se realizaron previo a la construcción de este espacio público, estas a su vez generaron un punto de partida de apropiación del proyecto.

El parque hace uso de diferentes recursos para preservar el medio ambiente. La incorporación de camineras naturales, no solo respeta y recuerda antiguos senderos utilizados por los usuarios del parque, si no también permite el funcionamiento de un sistema de drenaje natural, donde las aguas de escorrentía superficial regresan al suelo. El uso de vegetación nativa, zanjas de infiltración, baterías sanitarias de bajo consumo, iluminación solar y la conservación de árboles existentes, forman parte de la contribución de este proyecto al medio ambiente.

Como estrategia de diseño y como reconocimiento a las particularidades del sitio (topografía y vegetación), se hace uso de los pequeños relieves del parque, de un antiguo circuito de ciclismo para generar distintas experiencias en el usuario. Esta condición preexisten permite el desarrollo de pequeñas colinas que generan espacios de entretenimiento como resbaladeras, tarabitas y muros de escalada.