Diseñada para emplazarse en las montañas de los Apeninos, en Italia, esta casa proyectada por la arquitecta local Andrea Jasci Cimini para un profesor jubilado, atiende dos necesidades fundamentales: estar en relación con la luz y con con el agua. Por esto, el concepto de la Casa ZIG incluye dos claraboyas y una piscina secreta en sus 58 metros de superficie.

Se trata de un lugar en el paisaje donde encontrar un espacio privado e íntimo. Proyectada contra un terraplén, la casa tiene dos espacios externos con dos agujeros en el techo. El primero es un porche de entrada abierto al campo, el segundo es un patio interior que esconde una piscina privada desde donde contemplar el cielo.

planta general