¿Cómo podríamos visibilizar el trabajo no reconocido de una ama de casa? ¿Qué herramientas nos ayudarían a que fuese reconocible, a darle legitimidad y solidez? ¿Necesita una ama de casa tener una identidad corporativa? Son las preguntas que se hace la diseñadora y académica española, Marina Salazar Gil, con este proyecto para el Máster en Investigación y Experimentación en Diseño de Bau

”La Mari. Ama de casa particular” es una colección de objetos investigadores que reflexionan sobre el valor social otorgado al trabajo doméstico, e invita a las mujeres a ser las primeras en conocer la percepción que tienen sobre el mismo.  Son un conjunto de objetos para catalizar una conversación en un focus group, interpelando y creando un escenario disparador de una conversación sobre su trabajo, a través de las preguntas planteadas en el inicio.

A partir de estos cuestionamientos, se desarrolla una identidad gráfica que da cuenta del trabajo doméstico, los evidencia y los reconoce, potenciando a su ejecutora a nivel empresarial, laboral y la posiciona como sujeto político.

”Las identidades corporativas legitiman y dan solidez a las empresas u organizaciones y son la manifestación física de la marca. Que representa la seña de identidad y recoge los elementos visuales identificativos que reflejan los valores que se quieren transmitir. Incluye logotipo, sistema gráfico y elementos de soporte como sobres, papel de carta, carpeta, tarjetas de visita y satélites personalizados que acompañan al tipo de profesión que se desarrolle.” dice la fundadora de No Queda Tinte, Marina Salazar Gil.

”Otro de los elementos que acompaña a la identidad es un contrato que pone en crisis la construcción de la ama de casa como trabajo no reconocido y mucho menos asalariado. De esta manera actúa como ”oficializador” y ”formalizador” de su actividad. Haciendo un hackeo en sus condiciones, generamos un punto de inflexión sobre sus derechos y obligaciones de forma visible. A su vez algunas de sus cláusulas son cajanegrizadas bajo la letra pequeña, que evidencian y politizan las irregularidades de una manera satírica, como por ejemplo la anulación de la actividad económica como única opción válida.” agregó Marina Salazar Gil.

Esta colección de objetos hackeados es un compendio de representaciones políticas que busca reconsiderar la condición del trabajo doméstico, dedicado a hacer visibles las innumerables tareas negadas por las estructuras capitalistas opresivas al destacar el trabajo diario de las amas de casa, sus rutinas diarias de mantenimiento y cuidados domésticos.