El arquitecto y diseñador japonés Taeg Nishimoto presenta Fronds, una serie de lámparas de pie y mesa que combinan un tejido de vinilo transparente, una lámina de poliéster transparente y sal que al mismo tiempo pueden cumplir la función de un florero. Es una exploración en la creación de un nuevo tipo de asociación entre la naturaleza y su presencia en el espacio.

Cada lámpara tiene cinco lados conectados en el centro. Cada lado tiene tres capas interiores superpuestas de láminas de poliéster en forma de fronda y una capa exterior de tela de vinilo transparente que envuelve cada lado verticalmente. La lámina de poliéster está recubierta con cristales de sal aplicada con goma líquida transparente que otorga a las capas internas una textura translúcida que reacciona a la luz, tanto desde el exterior como desde el interior cuando está encendida.

En la parte superior interna de estas cinco “frondas” conectadas, hay un recipiente transparente que puede contener plantas y flores, haciendo que la lámpara aparezca como un jarrón. En la parte inferior, donde se encuentra la bombilla de luz LED, se coloca opcionalmente un tubo acrílico transparente con película de color. Cuando se enciende la luz con esta película de color en el interior, el color se proyecta en la superficie con textura de sal en la parte inferior.

La capa exterior de tela de vinilo transparente da la impresión de un velo alrededor de las capas internas translúcidas. En los estados de la lámpara, tanto encendidos como apagados, el tejido de vinilo reacciona a la luz de manera diferente, visible e invisible, así como reflectivo y translúcido.

La producción de vinilo utiliza sal en un 57% de su composición. El tejido de vinilo transparente, aunque parece transparente y liso a simple vista, en realidad tiene una textura compleja que solo se hace visible cuando se ve en la sombra.

El cristal de sal común es perfectamente cúbico y translúcido, mientras que la sal gruesa es obviamente más grande, irregular y menos translúcida. La capa delgada, aplicada al azar, de la combinación de sal común y gruesa en la superficie transparente de poliéster crea una textura que reacciona a la luz de una manera sutil y orgánica. Es un experimento para salvar la percepción de lo que es natural y lo que es sintético, combinando la presencia física de cristales de sal y tejido de vinilo como materiales, dejando que la luz lo revele.