La arquitecta Lenka Míková recibió el singular desafío de dar vida a este ”centro de relajación especial” ubicado en el subterráneo de un edificio ubicado en Praga, capital de República Checa. Se trata de un hotel por hora llamado ”Relax Underground” y el principal objetivo de diseño fue evitar la vulgaridad asociada a la estética de este tipo de lugares y , al mismo tiempo, cumplir con todos los requisitos específicos del programa (cómo crear intimidad) explotando la expresividad de de muros y bóvedas de ladrillo existentes sin parecerse a una cámara de tortura medieval.

El enfoque fue crear un mundo propio, un poco misterioso, un poco extraño pero aún elegante y, sobre todo, un ambiente íntimo. El interior está inspirado en la estética de las películas de David Lynch, de hecho el corredor principal rinde homenaje a una escena de la película ”Under the Skin”. La intimidad es apoyada por el juego con efectos de iluminación. La mampostería áspera se contrasta con un tratamiento minimalista de todas las superficies nuevas que están unidas por un solo color. Para enfatizar una sensación de “lujo” también hay una superficie decorativa adicional, casi al borde de un kitsch, que no importa en este caso.

Los clientes que buscan un rato de placer son bienvenidos por un acceso discreto desde la calle y luego son conducidos escaleras abajo en la oscuridad, a una puerta de seguridad, que es un umbral simbólico. Una vez que se les permite, continúan por un largo pasillo con una iluminación ligeramente confusa que los separa del mundo exterior. Al final hay una luz sobre una recepción desde la cual continúan hacia una de las cinco habitaciones.

Hay tres salas principales, cada una con una “característica de agua” específica y su propio color: la azul es “Royal” con un gran jacuzzi, la verde es “Relax” con una bañera, la roja es “Caliente” con un espectáculo de ducha. Cada una de ellas también tiene su propia textura de piedra. Las otras dos habitaciones son más pequeñas, revestidas como una cabaña de madera con una textura de madera audaz, casi exótica.

Las habitaciones están lógicamente dominadas por camas hechas a medida con frentes distintivos, también cuentan con algunos detalles prácticos, pero de forma discreta: quién los necesita, los encuentra. En general, el diseño no se trata tanto del uso específico del espacio, sino más bien del objetivo, que es crear un mundo subterráneo paralelo con una atmósfera apropiada donde los visitantes puedan olvidarse de la vida exterior, al menos por un rato.

planta general