La artista británica-australiana Lucy McRae ha creado una máquina que reproduce, en el cuerpo de su usuario, los los efectos positivos de un abrazo humano. La llamada ”alfombra de compresión” (compression carpet) ha sido ideada por la artista con sede en Los Ángeles para ofrecer una sensación de ternura y contención a las personas que ansían intimidad.

McRae, que se refiere a sí misma como arquitecta corporal, imagina un futuro en el que la creciente afluencia de tecnología comienza a tener un gran impacto en el malestar mental de las personas y en este contexto se pregunta si el contacto mecánico, en lugar del contacto físico con otros humanos, podría ser la solución para aliviar sus emociones.

”El trabajo analiza cómo nos estamos moviendo hacia una crisis táctil donde estamos inundados de tecnología, hasta el punto de ansiedad, cuestionando si la tecnología competirá por nuestro afecto debido a nuestra obsesión con lo digital”, explica Lucy.

Imaginando un futuro que supone una falta de contacto humano, Lucy creó la ”alfombra de compresión” para comprimir cariñosamente a los usuarios entre una serie de cojines con forma de grasa. Al agregar audio guiado a la experiencia, la artista imagina que dicho dispositivo podría servir como un antídoto contra el estrés para mejorar el bienestar. La máquina de abrazos requiere de dos personas, incluida una que se acueste dentro del dispositivo y otra que gire una manivela que aumenta lentamente la presión.

“El tema principal es hacer arte que especule sobre la condición humana y preguntar cómo la ciencia y la tecnología desafían lo que significa ser humano”, dice Lucy.

Lucy Mccrae trabaja en ciencia, tecnología, arte y diseño, utilizando el cuerpo para explorar cómo los diferentes campos pueden fusionarse y progresar. Su primera perspectiva de carrera se exhibe actualmente en NGV Australia, llamada Lucy McRae: arquitecta corporal, mostrando sus colaboraciones con marcas, científicos y músicos pop junto con su práctica de investigación creativa en los últimos trece años.

“El tacto es el primer sentido desarrollado en el útero y sigue siendo un sentido complejo y un fenómeno”, explica Lucy McRae. ”Cuando te abrazan, la hormona oxitocina se libera en el cerebro. La oxitocina es responsable de promover sentimientos de amor y bienestar; también se está probando como un medicamento contra la ansiedad”.

”Todavía tengo que medir el cerebro cuando el cuerpo está comprimido en la máquina, pero en base a seis años de investigación artística, especulo que esta máquina de abrazos, como un abrazo humano, puede desencadenar la liberación de oxitocina”, agregó Lucy McRae.