Emplazada en la zona noroeste de Córdoba, Argentina, esta casa proyectada por Luli Marcuzzi parte de un programa de vivienda unifamiliar en un terreno irregular en esquina con una sola medianera colindante y expuesto sobre la calle principal.

El objetivo para la ”Casa CH” fue generar un ambiente intimo, de privacidad para sus usuarios, que permita al mismo tiempo abrirse al barrio a través de una edificación expuesta, noble y atractiva, dada por el juego de un material local: el ladrillo. Las cualidades de ligereza y resistencia de este material cerámico permitieron generar una interfaz que media entre lo privado y lo público.

Esta piel de ladrillo generada por una traba particular, imponente y cálida, se mimetiza con su entorno generando espacios ciegos para protegerse de agentes climáticos y permeables a través del cribado, enfatizando las conexiones visuales de la terraza con su entorno: la Reserva Natural urbana San Martín al oeste y las vistas a la ciudad al noreste, conservando la privacidad a los usuarios.

La estructura propuesta de la casa se asemeja a la de una caja/cueva, siendo el ladrillo de arcilla el protagonista. La estructura general está compuesta y encerrada por dos capas de muro de ladrillo.

El volumen rectangular se plantea con orientación norte-sur, donde los espacios internos tienen apertura hacia el norte, aportando la iluminación natural necesaria y también asegurando que la vivienda seguirá siendo térmicamente confortable durante los cambios estacionales. El proyecto esta diseñado para futuras ampliaciones en planta alta.

Se genera un quiebre del volumen hacia el sur, sobre la calle principal, apareciendo el hormigón visto en este desplazamiento, ubicando en el interior espacios de servicio y circulaciones  con la finalidad de ”cámara aislante de sonidos y privacidad”. El resultado hacia el exterior es un un mural puro, ciego y con textura. La utilización del hormigón y el ladrillo generan un equilibrio formal de líneas simples y le dan un carácter de atemporalidad a la obra.

Se utilizaron aberturas con capacidad de aislación térmicas: paños acristalados con perfilería de aluminio y vidrios dobles.

El ladrillo cerámico común ha sido durante mucho tiempo un material local familiar y ampliamente utilizado en Córdoba, mediante un simple método de construcción manual.

”El objetivo era desarrollar una simple técnica de traba irregular para poder ser ejecutada por cualquier constructor. Los juegos de luces y sombras que se producen en la terraza es a través del cribado inspirado en la arquitectura tradicional de Argentina que se traduce en un lenguaje moderno de diseño. Esta técnica ofrece también una ventilación cruzada constante.” explicó Luli Marcuzzi.

planta baja, planta alta